Posible llegada de "El Niño" en Argentina: alerta por calor extremo, lluvias e inundaciones
Los expertos en meteorología advierten que la llegada del fenómeno podría desencadenar temperaturas altas e inusuales y abundantes precipitaciones en varias provincias argentinas.
En los próximos meses, gran parte del territorio argentino podría experimentar un escenario climático atípico, marcado por temperaturas más elevadas de lo habitual y un incremento significativo en las lluvias. Este panorama responde a un factor de escala global conocido como El Niño.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó a comienzos de la semana pasada que la aparición del fenómeno climático es prácticamente un hecho, aunque todavía persisten dudas respecto a la intensidad que alcanzará.
En Argentina, históricamente, se vinculó con períodos de lluvias por encima de lo normal y episodios de calor más intensos.
Qué consecuencias podría traer la llegada de El Niño
Durante el fin de semana, la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, remarcó la importancia de monitorear la evolución del fenómeno. "El Niño es un factor determinante de los patrones climáticos. Un océano más caliente aporta humedad y calor al sistema climático, lo que puede agravar fenómenos extremos como olas de calor y tormentas", explicó.
Desde el organismo internacional indicaron que existe un 80% de probabilidades de que se desarrollen condiciones de El Niño entre junio y agosto, y un 90% de que el fenómeno se consolide en los meses posteriores. Aun así, advirtieron que todavía hay incertidumbre sobre el momento exacto de su pico y la magnitud que alcanzará.
¿El fenómeno climático de "El Niño" podría suceder en Argentina?
El meteorólogo argentino Pedro Di Nezio señaló que un "Súper El Niño" continúa siendo una posibilidad, aunque no es el escenario más probable.
"Hoy podemos descartar tanto condiciones neutrales como un episodio de La Niña. Esto es una buena noticia para la Argentina porque reduce significativamente el riesgo de una nueva sequía generalizada. La discusión ya no pasa por si ocurrirá, sino por qué tan intenso será", sostuvo.
Entre los principales efectos asociados a este fenómeno se encuentran el aumento del riesgo de inundaciones, producto de lluvias intensas, y el impacto en la salud derivado de las olas de calor extremo. En ese sentido, pueden incrementarse los casos de dengue, así como problemas vinculados a la hidratación y golpes de calor.
Frente a este escenario, los especialistas recomiendan adoptar medidas preventivas con anticipación. "Lo fundamental es implementar acciones que no lamentemos si el fenómeno no resulta extremo. Un ejemplo es adelantar el mantenimiento de desagües, canales y sistemas de drenaje. Si llegan lluvias intensas estaremos mejor preparados; y si no, igualmente habremos fortalecido la infraestructura", explicó Di Nezio.
Cabe recordar que la última vez que se registró un evento extremo de El Niño en la Argentina fue en 1997, cuando se produjeron lluvias intensas que en pocas horas alcanzaron los acumulados de todo un mes, generando inundaciones en distintas regiones del país.

