Temor por invasión de extraños insectos en La Florida: ¿Qué eran?
La presencia de unos insectos amarillos con puntas negras causó inquietud entre los visitantes del balneario rosarino La Florida. Son conocidos vulgarmente como "el siete de oro" o "bichos taxis", pero se desconoce la información sobre su comportamiento. Los detalles en la siguente nota.
Los turistas que visitaron las playas del balneario La Florida, perteneciente a la ciudad santafesina de Rosario, registraron este domingo por la mañana la presencia de unos insectos extraños con apariencia similar a la de las vaquitas de San Antoñio, pero de color amarillo con manchas negras.
Los pobladores lo comenzaron a llamar "bichitos" al desconocer la presencia de lo que realmente significan, si se trata de una especie peligrosa ante la poca información sobre ellos. Los veraneantes que fueron a pasear a la zona norte los describen como “moscas amarillas”.
Se tratan de insectos voladores de cuerpo negro y pintas amarillas, que hasta algunos los denominan vulgarmente como "siete de oro" o "bicho taxi". Algunos comentarios que se registraron en las redes sociales los tildan de plagas, y que están desde hace mucho tiempo.
Según la página Plantix, lo cierto es que el insecto recibe el nombre de Astilo Moteado -Astylus atromaculatus, de la familia Melyridae- una especie de escarabajo alargado en las flores y panojas de maíz, y que se reproducen al punto de ser plagas cuando se registran climas cálidos y secos, superiores a los 15°.
Lo cierto es que la presencia de estos insectos no significan un daño para las personas, por lo que las autoridades del lugar y zonas aledañas no recurrieron al uso de insecticidas para acabar con la especie. Miden unos doce milímetros de longitud y sus colores pueden ir del amarillo al naranja.
El ejemplar es autóctono de Argentina, pero provienen de América del Norte y gran parte de África. Se caracterizan por ser herbívoros y se alimentan de flores y polen como el maíz, el sorgo, soja y otros cultivos de cereales -generalmente en las estaciones de verano y otoño-, y cuando su presencia es numerosa puede llegar a ser dañina para importantes cultivos.
Según marca el sitio relacionado con la naturaleza, el fresco de las mañanas y las noches hace que estos insectos están inactivos y no son propensos a dispersarse cuando se alarman por las actividades de pastoreo.
"Están por todos lados", comentaron algunos usuarios de Facebook, a lo que algunos justifican su presencia "por culpa de las quemas" y que al respecto "no se hizo ninguna fumigación en la ciudad". "Come las hojas de las plantas y me consta", fustigó una de las personas que se animó a comentar al respecto.

