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Trucos caseros y efectivos para limpiar artículos de bronce y dejarlos brillantes

Si hay objetos de bronce en la casa, se podrá notar que la acción del aire, humedad y paso del tiempo hacen que se vayan oxidando, opacando o adquiriendo manchas verdes, pero eso se puede solucionar con simples trucos.

Uno de los metales que más se pueden encontrar en una vivienda es el bronce, ya que con este material se solían construir adornos, escultura, joyas, muebles o piezas industriales, y como el paso del tiempo les quita brillo y afea existen varios trucos caseros y económicos para dejarlos siempre "como nuevos".

Por eso, si tiene objetos de bronce en casa, seguro notó cómo con el aire, humedad y paso del tiempo se van oxidando, opacando o adquiriendo manchas verdes, pero eso puede solucionarse fácilmente con las medidas y el cuidado adecuado.

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Trucos caseros para limpiar bronce

Existen varias maneras de pulir el bronce a través de ingredientes naturales y económicos.

  • Harina, sal y vinagre: mezclar partes iguales de harina y sal en un recipiente, añadiendo unas gotas de vinagre blanco hasta formar una pasta densa. Pasar el producto a lo largo del objeto con movimientos circulares, dejar reposar la pasta durante 20 o 25 minutos. Remover el producto con agua tibia y secarlo con una toalla suave. Usar siempre guantes de goma para proteger sus manos y probar siempre la mezcla en un área pequeña primero para asegurarte de no dañar el objeto.
     
  • Bronce con jugo de limón y bicarbonato de sodio: mezclar un par de cucharadas de bicarbonato de sodio y jugo de limón en un recipiente. Aplicar la mezcla sobre el objeto a limpiar, frotar la zona con movimientos suaves. Dejar reposar la pasta unos 25 minutos y remover el producto con agua tibia y secarlo con un trapo limpio.
  • Bronce con vino blanco: si el objeto a limpiar es pequeño, puede sumergirlo en un recipiente con vino blanco caliente. Para que las manchas desaparezcan, dejarlo reposar unos 10 minutos. Si el objeto es más grande, sumergir un paño suave en un poco de vino tibio y frotarlo sobre la superficie, y terminada la limpieza, secar el objeto con otro paño suave.
     
  • Bronce con amoníaco: para pulir una superficie de bronce, diluir una parte de amoníaco en dos de agua (dos cucharadas soperas para una botella de un litro). Mojar un cepillo suave y pasarlo por el objeto. Secar la zona con un trapo viejo. Nunca mezclar el amoníaco con otros productos de limpieza; ya que pueden producir vapores tóxicos para la salud. Por otro lado, procurar usar guantes, una máscara y gafas protectoras para evitar el contacto con los ojos, piel y boca.
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