Por Jorge Fernández Gentile
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El denominado incidente Roswell fue uno de los motorizadores del mito del Área 51, Ocurrió en la noche del 2 de julio de 1947, en las cercanías de la localidad de Roswell, Nuevo México.

Según varios testigos han afirmado durante años, esa noche se pudo observar un enorme objeto plateado en forma de disco volando en dirección noroeste, a una velocidad nunca antes vista. Ya en la mañana, el granjero y capataz de un rancho de la región, Mac Brazel, recorrió la zona a caballo para llevar a sus ovejas a pastar, acompañado también por su vecino, Timothy D. Proctor.

Hasta que se toparon con los extraños restos de un material metálico nunca antes visto. Los trozos se podían ver en distintos tamaños y se encontraban dispersos a lo largo de la zona, como si se tratase de un accidente aéreo. Brazel recordaba que la noche anterior había escuchado a lo lejos una serie de explosiones. El metal era increíblemente ligero y flexible, pero a su vez tenía una enorme resistencia.

La explicación que se les brindó a los pobladores de la zona fue que se había tratado de un globo para estudiar el clima, de un llamado proyecto Mogul, que habría sufrido una falla y cayó. Restos que las autoridades confiscaron y que nadie cuestionó hasta que, en 1950, un periodista local que investigaba el caso fue obligado a acallar el tema.

Tres décadas después

En 1970, dos hombres que, sin conocerse, también habían sido testigos de lo que había ocurrido aquella noche de 1947, se contactaron con el investigador Stanton T. Friedman, quien también se ocupaba del caso.

Uno, empleado en la estación de radio local, afirmó haber visto a desconocidos llegar a la estación y, tiempo después, amordazar al periodista en 1950. En tanto, el oficial encargado de la operación de recuperación inicial y uno de los primeros hombres en asistir al sitio donde se siniestró el supuesto globo meteorológico, se retiró y aseguró durante años que lo que había allí no era algo natural ni de este planeta, lo que aumentó las sospechas de encubrimiento por parte del gobierno.

Todo eso alimentó la leyenda.Aun así, durante años se ha planteado una gran variedad de teorías sobre qué fue lo que realmente sucedió allí y qué es lo que esconde el gobierno.

Una autopsia extraña

Años atrás, y cuando nada lo hacía suponer, se vio una autopsia de un cadáver de un ser extraterrestre, aparentemente de una de las víctimas de la nave espacial caída aquella noche y que habría colisionado o habría sido derribada por un misil.

Los seres, aparentemente heridos, habrían sido rescatados del desierto y los investigadores que por entonces trabajaban en el Área 51 los estudiaron.

Así, décadas después aparecieron imágenes de una supuesta filmación de la autopsia de un ser, lo que provocó el lógico revuelo, que llegó a conmocionar a muchos. Y a pesar de haber sido negado por autoridades estadounidenses, todo eso quedó siempre en una gran nebulosa.

¿Y los japoneses?

El 7 de diciembre de 1941, Japón atacó Pearl Harbor. Estados Unidos estuvo en guerra con el Imperio del Sol Naciente entre ese momento y 1945. Las acciones, como parte de la segunda conflagración mundial, tuvieron su punto culminante cuando el 6 y el 9 de agosto de 1945, Estados Unidos atacó Hiroshima y Nagasaki con nuevas e impresionantes armas atómicas de destrucción masiva para esa época, con efectos brutales, de los que hasta en la actualidad nacen niños mutantes, producto de la exposición a la radiación y muchos otros efectos secundarios.

En ese contexto, durante mucho tiempo se consideró que en el Área 51 se realizaron muchos experimentos con nuevas tecnologías, allí se habrían realizado pruebas preliminares de esas letales bombas, y posteriormente se habría atendido a infinidad de prisioneros de guerra nipones, afectados por las letales radiaciones.

Sin embargo, algunos consideraron incluso que los científicos estadounidenses habrían experimentado con prisioneros de guerra de las fuerzas japonesas antes de crear la bomba atómica, para evaluar los potenciales daños que quedarían grabados en la población civil.

En cualquier caso, no parece que esa haya sido la única actividad extraordinaria de una base tan sensible como fue, es y seguramente seguirá siendo el Área 51 de las fuerzas armadas estadounidenses.