La placa roja de Crónica diría que faltan 18 días para la primavera. Que a partir de ese momento faltarán otros tres meses para el verano. Y que hay que empezar a planear el próximo destino para las vacaciones.

Pero entre tantas páginas de Internet de hoteles, excursiones, pasajes, aparece el duro desafío de mirarse al espejo e imaginarse en malla en una reposera, caminando por la arena o disfrutando del mar.

Y los fantasmas de los defectos físicos vuelven a escena, siempre a la misma altura del año. Comienzan las preocupaciones para lograr objetivos en tiempo récord y conseguir una figura envidiable para lucir en la playa.

La celulitis es uno de los puntos que más dolor de cabeza le genera a la mujer, sobre todo en esta época, cuando las vacaciones están a la vuelta de la esquina. Es muy común escuchar: “¡Hago todo bien y sigue ahí!”.

Sí, puede ocurrir que una persona siga todas las indicaciones que le fueron recomendando al pie de la letra pero que el problema persista. Sin embargo, es probable que en la carrera para llegar al cuerpo ideal, se cometan equivocaciones que debilitan todo el esfuerzo realizado.

Pueden ser en la dieta, al hacer ejercicio y en los hábitos cotidianos. Sólo es cuestión de incorporar pequeños conceptos para que los cambios dejen de ser solamente un sueño. De acuerdo con lo que explicó el doctor Néstor Vincent, especialista en belleza y director de la Clínica Ciencia Estética Quirúrgica, hay que realizar ciertas modificaciones pero también acompañarlas con un estilo de vida saludable.

Errores en la dieta

Tratar de bajar de peso a toda costa: cada año aparece una nueva dieta que promete una pérdida de peso rápida y efectiva. Pero el doctor Vincent advirtió al respecto que “seguir un régimen alimentario muy restrictivo y sin control de un especialista solo produce flacidez, una piel débil y envejecida, además de otros daños para la salud o del indeseable ‘efecto rebote’. La delgadez no es sinónimo de falta de celulitis”.

Cero grasas no es sinónimo de saludable: “Una dieta nutritiva y equilibrada es la mejor aliada para combatir la celulitis”, sostuvo el especialista. Lo importante no es la cantidad sino la calidad de lo que uno ingiere, las grasas son importantes para el organismo, se deben evitar las saturadas y las grasas trans, consumir menos “comida chatarra” e incorporar frutos secos, aceite de oliva y pescados, por ejemplo.

Mucha sal y poca agua: el exceso de sal aumenta la retención de líquidos y contribuye a la aparición de celulitis, haciendo difícil eliminarla. Por otro lado, el especialista afirmó que “aunque es bien conocido que el consumo de dos litros de agua diario es vital para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, es común que se beba mucho menos líquido del recomendado, lo que hace muy difícil que se eliminen las toxinas”.

Errores en la actividad física

Ejercicios no adecuados: así como para fortalecer los bíceps hay ejercicios específicos, para combatir la celulitis también se debe practicar la actividad adecuada, que tenga impacto directo en las zonas afectadas (localizada). Falta de ejercicio: “el sedentarismo no es bueno para la salud en general y mucho menos para evitar la celulitis”, afirmó el doctor Vincent. Si por trabajo uno debe pasar mucho tiempo parado o sentado, el profesional recomienda hacer breves paseos como mínimo cada dos horas, levantarse y estirar las piernas para que la circulación no se estanque. Además, es aconsejable no permanecer mucho tiempo con las piernas cruzadas al estar sentado. Exceso de ejercicio: al entrenar demasiado, todos los días, el cuerpo se va a preparar para este gran gasto de energía almacenando la mayor cantidad de grasa posible, sobre todo en zonas problemáticas para la celulitis. Además, si uno intenta realizar demasiado ejercicio sin control se puede caer en lesiones, que conllevan molestias, dolor e inactividad.

Errores en la habitualidad

Uso de ropa muy ajustado y de tacos altos: puede ser que luzcan bien, pero los pantalones muy ajustados, así como el uso continuo de tacos altos, dificultan la circulación, propiciando la aparición de celulitis. Buscar soluciones milagrosas: intentar acabar con esta patología 15 días antes de las vacaciones de verano no es recomendable tanto para la salud física como para el bienestar integral. Sólo se logrará poner metas que no se van a alcanzar y sentir frustración por ello. “La celulitis es un problema complejo y como tal no admite soluciones mágicas, requiere atacar en todos los frentes, con disciplina y constancia para lograr los resultados y mantenerlos”, cerró el doctor Vincent. Siempre hay que tener en cuenta que los tratamientos se deben acompañar con hábitos saludables para evitar que la celulitis se produzca nuevamente.

¿Cómo son los tratamientos?

Además de cambiar ciertos hábitos para intentar combatir la celulitis, hay tratamientos que, acompañados por un estilo de vida saludable, son muy efectivos. Hay varios métodos para luchar contra este mal que tanto dolor de cabeza les genera a las mujeres. Los más avanzados en tecnología, como Celulaze, atacan de manera rápida y efectiva los tres problemas estructurales básicos: adiposidad, “pocitos” y flacidez, utilizando un láser especial con tres longitudes de onda diferentes, que a la inversa de otros tratamientos, calienta el colágeno desde adentro hacia afuera. Consisten en una sesión única de entre 40 y 60 minutos dependiendo de la zona a tratar y del grado de celulitis presente en cada caso. A través de una incisión milimétrica, se introduce una cánula que direcciona con gran eficacia el haz de luz láser, respetando la estructura interna de los tejidos, y contando además con un sensor termal que evita que el láser supere los 45 grados, garantizando la seguridad de todo el proceso. Se puede hacer en cualquier época del año, es indoloro, no produce hematomas, ni requiere tiempo de recuperación, sólo vendaje de compresión durante dos semanas. Los resultados se aprecian al terminar la sesión y continúan su mejora en los días subsiguientes. Permite volver a la rutina diaria inmediatamente de realizado.

5 preguntas

La celulitis es una patología que afecta el tejido celular que se encuentra por debajo de la piel, el cual incluye los adipositos y la microcirculación arterial, venosa y linfática. Al comienzo produce alteraciones circulatorias, que luego provocan modificaciones en la estructura de la piel.

1 ¿Quiénes son las más afectadas?
Afecta casi exclusivamente a las mujeres y generalmente comienza en la pubertad. Alrededor del 90 por ciento de la población femenina padece de cierto grado de celulitis y la herencia tiene una gran influencia. Los factores que la ocasionan son múltiples: pueden ser genéticos, constitucionales o raciales.

2 ¿Por qué aparece?
Para comprender mejor el complejo mecanismo de la formación de la celulitis, es necesario recordar algunas particularidades estructurales del terreno afectado.

3 ¿Cuáles son las zonas?
En algunas regiones como pelvis, muslos y nalgas, la mujer posee cinco veces más células grasas y con un mayor tamaño que en las demás regiones del cuerpo. Si bien estas condiciones existen en las niñas desde su nacimiento, es en la pubertad, debido al estímulo hormonal, cuando producen el mayor almacenamiento de grasa y retención de líquidos.

4 ¿La relacion con la circulación?
Es evidente que existe una íntima relación entre trastornos circulatorios y celulitis. La primera alteración que provoca esta patología es el entorpecimiento del drenaje linfático, encargado de la circulación del líquido corporal.

5 ¿Por qué se agravan?
Estas complicaciones se agravan por trastornos de la alimentación, el consumo de sustancias tóxicas, café, cigarrillos, alcohol, el sedentarismo y el embarazo.