Están desesperados. Desde hace 43 días, empleados de la confitería y panadería Winner, ubicada en el barrio porteño de Recoleta, están amotinados en el lugar comercial en espera de una respuesta de sus empleadores. Son 16 trabajadores cuyas familias dependen de su sueldo, que no están percibiendo desde hace alrededor de cuatro meses.

"Los mismos propietarios nos dijeron que la casa se iba a cerrar y que agarráramos una cantidad de dinero que era totalmente insuficiente con respecto a la deuda real. Acá hay deudas de tres, cuatro, cinco meses, más aguinaldo, vacaciones no pagas. Hubo un rechazo constante y sistematizado a pagarnos que comenzó con el tarifazo de Macri", contó el delegado a cronica.com.ar Miguel Ángel Villafañe, quien aclaró que desde entonces comenzaron a cobrar a cuentagotas.

Tomaron su lugar de trabajo para reclamar por su salario adeudado

Maestros pasteleros, cocineros, gente de atención al público, todos decidieron unirse bajo el mismo reclamo. "Además de a nosotros deben a la ANSES, a la AFIP, al Sindicato de Pasteleros. Estamos siendo atendidos gracias a la obra social que tenemos pero desde hace tres o cuatro años que tienen deudas de aportes", agregó Villafañe.

Hace 43 días 16 trabajadores tomaron la Panadería y Confitería Winner.

El establecimiento tiene más de cien años, aunque en el último tiempo cambió de manos por lo menos tres veces. "Tuvo una época en la que fue muy famosa, pero cambió varias veces de nombre. Creemos que ahora quieren construir un edificio acá, por eso decidimos preservar la fuente laboral desde adentro. Teníamos miedo de llegar un día y encontrarnos con la puerta cerrada. Queremos cobrar lo que nos adeudan y la indemnización en el caso de que desaparezca la confitería", explicó el delegado.

Ya han tenido un primer acercamiento con los dueños pero el ofrecimiento que les hicieron no alcanza a superar sus expectativas. "Nos han ofrecido, si no me equivoco, alrededor del 55% o 57%, cuando nosotros reclamamos mínimamente el 100% de una indemnización simple, ni hablemos de doble y de lo que nos adeudan". 

La dolorosa situación de las familias de los empleados de Confitería Winner

Más allá de las 16 personas que llevan casi mes y medio resistiendo adentro del local comercial, cada una tiene un grupo familiar a la espera de una resolución. "La situación es bastante caótica. Tenemos a nuestras familias sufriendo afuera no solo por la precariedad económica sino también afectiva. A veces los hijos vienen a saludar a las madres a la puerta del negocio y es un panorama muy triste".

El panorama adentro de la Panadería y Confitería Winner es desolador para los empleados ya que muchos llevan más de 20 años trabajando allí.

Esta medida está generando estragos en la salud mental y física de los empleados. "Anoche nos asustamos porque uno de los compañeros tuvo que abandonar en medio de una crisis de nervios. Estamos atravesando una angustia general por lo económico y lo emocional, no solo por los que estamos acá, sino por lo que nos pesa los que están afuera. El problema más grave es que afuera no hay para comer. Ayudamos con lo que nos trae el sindicato pero no nos alcanza. Ya son muchos días y esto perfila para seguir, no sé hasta dónde llegaremos", concluyó.

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