PRIMERO EN CRÓNICA

Salió a tomar una gaseosa, lo secuestraron y torturaron: "La muerte fue salvaje y siniestra porque lo torturaron con un destornillador"

El papá de la víctima, Carlos Aguilera, habló con cronica.com.ar, sobre la muerte de su hijo Santiago, quien fue secuestrado el 16 de agosto del año pasado. Desde entonces la causa tiene dos detenidos, aunque sospecha "que participaron muchos más".

Era un martes 16 de agosto del año pasado. Santiago Aquilera Allende, un joven de 18 años, comenzó el día con normalidad: por la mañana estudió y a la tarde cumplió su jornada de trabajo en el negocio familiar de venta de materiales de construcción.

Después, fue al gimnasio, cenó con sus padres y salió a tomar una gaseosa, tras recibir un llamado telefónico. "De ahí no regresó más", contó su papá Carlos Aguilera, en diálogo con cronica.com.ar. Durante las horas posteriores sus padres recibieron un mensaje mediante el que le comunicaban que su hijo había sido víctima de un secuestro extorsivo. Desde ese momento, es una incógnita lo que sucedió con Santiago durante los cuatro días siguientes hasta que su cadáver fue encontrado con signos de haber sufrido una tortura que lo llevó a la muerte. Por el momento, hay dos detenidos aunque sospechan que serían muchos más. 

 

"Tenemos a tu hijo secuestrado, sabemos sus movimientos, los tenemos controlados. Les pedimos siete millones de pesos por su devolución. Si dan aviso a la policía los matamos. Tenemos sus líneas pinchadas. Esperen el llamado para coordinar la entrega del dinero", decía el texto que recibieron los padres de Santiago, durante la madrugada del miércoles, vía WhatsApp y mensaje de texto, desde el celular de su hijo. Posterior al envío del mensaje, inmediatamente el dispositivo fue apagado. Todo lo que vino después fue un escenario de desesperación y locura. La mamá de Santiago comenzó a los gritos. "No podíamos interpretarlo", sostuvo Carlos.

En medio de la crisis de nervios, Carlos y su esposa salieron a pedir ayuda a los vecinos de la zona en la que viven por el paraje Chuchiras, del departamento cordobés de San Javier.

También dieron aviso a la Policía, que en poco tiempo se presentó en su domicilio, e hicieron la denuncia en la que intervino la Justicia federal. En el transcurso de tres horas, se desarrolló un centro de operaciones desde donde se dirigieron los operativos de búsqueda para encontrar a Santiago, contó su papá. 

 

Sin embargo, el primer mensaje extorsivo fue el único contacto que recibió la familia de Santiago de parte de los secuestradores de su hijo. Los días posteriores estuvieron marcados por un silencio ensordecedor hasta el hallazgo del cuerpo sin vida que confirmó lo peor.

dos días de iniciada la investigación, gracias al rastreo y seguimiento de la línea telefónica del celular de Santiago se descubrió que el último contacto con el que se comunicó era Walter Gil, un empleado del negocio familiar, que había entrado a trabajar hacía dos meses, y con quien Santiago se cruzaba diariamente. Actualmente, es uno de los detenidos procesado por ser partícipe de secuestro extorsivo seguido de muerte. 

Salió a tomar una gaseosa, lo secuestraron y torturaron: "La muerte fue salvaje y siniestra porque lo torturaron con un destornillador"
El reclamo de la familia de Santiago.

"A Gil lo detienen al día y medio de la desaparición de mi hijo. Es la persona que lo llevo a Santiago de mi casa, según se determinó a partir de las cámaras de la ciudad", sostuvo Carlos, quien además puntualizó que según su perspectiva "se apuraron en capturarlo". 

Gil declaró no haber estado con Santiago, ya que dijo "haberse estado bañando", pero hay una cámara que sí lo ubica en la zona en la noche en la que el joven desapareció, entre otras contradicciones.

 

Posterior a la detención de Gil, Santiago siguió secuestrado. En total, estuvo tres días en cautiverio, puntualizó su papá. Ese es su principal cuestionamiento a la investigación, en la que calificó de "desastrozo" el trabajo policial, que en todo momento "se centró en la búsqueda de un cadáver", dijo Carlos, el cual "ni siquiera encontraron".

Tu Denuncia: el peor hallazgo 

Es que un lugareño fue quien halló el cadáver de Santiago, que tenía signos de haber sufrido una muerte violenta, que después confirmó la autopsia. El macabro hallazgo tuvo lugar en las afueras de un camino rural de Villa Dolores que lleva a Boca del Río, cuatro días después del secuestro. 

"La muerte fue salvaje y siniestra con algo similar a un destornillador. Tenía heridas en abdomen, cara y brazos, compatibles con una tortura que tuvo que pasar con mi hijo", puntualizó Carlos. La autopsia arrojó que la data de muerte fue entre la noche del viernes, y la madrugada del sábado, posterior al martes 16 de agosto, cuando fue secuestrado.  

 

Los días posteriores detuvieron a otro sujeto de apellido Ramírez, quien también fue procesado como partícipe de secuestro extorsivo seguido de muerte. Aunque Carlos cada vez tiene más sospechas de que hubo más personas detrás del asesinato de su hijo. "indudablemente", remarcó. 

Desde el momento que Santiago salió de su casa, hasta que encontraron el cadáver, no hay certezas de donde estuvo cautivo el joven, ni del móvil del crimen, aunque se presume que habría estado cerca de donde lo hallaron sin vida. "Nunca lo buscaron con fuerza por ese sector", manifestó Carlos que desde entonces convive con el dolor y la injusta muerte de su hijo, un joven con una historia resiliente de lucha "que terminó de una forma muy cruel". "Él era una máquina de querer hacer, quería ser y hacer", lo recordó. 

Salió a tomar una gaseosa, lo secuestraron y torturaron: "La muerte fue salvaje y siniestra porque lo torturaron con un destornillador"
La familia de Santiago aún reclama Justicia (Gentileza Carlos Paz Vivo).

La hipótesis que sostiene Carlos acerca de la causa que podría haber llevado a los secuestradores a querer darle muerte a su hijo, es que este "los haya reconocido" o que "se trate de una torpe empresa delictiva formada por gente sin experiencia a los que se le fue la mano".

"Esto nos destruyó la vida. Pero tenemos dos opciones, una es quedarnos encerrados en casa, y caer en un pozo depresivo y otra es salir a pedir Justicia, y a reclamar permanentemente", concluyó.

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