Netflix: el perturbador documental que dura menos de 2 horas y la está rompiendo en la plataforma
La niña de la foto llegó a Netflix y se convirtió en uno de los títulos más vistos de Argentina. La producción reconstruye los crímenes cometidos por Franklin Delano Floyd durante décadas.
Las series y películas sobre crímenes de la vida real suelen ser bien recibidos por los usuarios de Netflix. Por lo que la plataforma frecuentemente suma novedades del ese estilo. Justamente, entre los estrenos de esta semana se destaca La niña de la foto.
También conocido Girl in the Picture (título en inglés), este documental promete ser uno de los títulos más perturbadores del catálogo. Por lo pronto, llamó la atención de los suscriptores y ya se ubica entre los más vistos: actualmente ocupa la quinta posición en el Top Ten de Argentina.
La producción dura menos de dos horas (1 hora 42 minutos) y su directora es Skye Borgmar, una garantía de calidad en los "True Crime". La realizadora estuvo a cargo de largometrajes inquietantes como el multipremiado Abducted in Plain Sight (2017) y Dead Asleep (2021).
De hecho, la crítica especializada le dio el visto bueno. Por ejemplo, Heaven of Horror le otorgó cuatro estrellas sobre cinco y lo definió como “una historia brutal sobre cuánto dolor y daño puede causar un hombre”. En la misma línea, Ready Steady Cut destacó la calidad narrativa de esta obra que se centra en lo que padeció la víctima al caer en las garras de un ser verdaderamente monstruoso.
“En este documental, una mujer que aparece casi muerta en la ruta deja atrás a un hijo, a un hombre que dice ser su marido... y un misterio que resulta ser una pesadilla", dice la sinopsis oficial.
Todo comienza en el año 2002, cuando un hombre recibió la foto de un padre abrazando a su hija, como muchas otras fotos familiares típicas. Pero la imagen tenía detrás una historia de horror. Esa niña fue conocida muchos años como Sharon Marshall, una mujer sufrió toda clase de maltratos desde muy temprana edad.
Su verdadero nombre era Suzanne Marie Sevakis y nació el 6 de septiembre de 1969 en Míchigan. Su infierno comenzó cuando su madre, Sandra Willet, comenzó una relación con un hombre llamado Franklin Delano Floyd, mientras lidiaba con el trastorno de estrés postraumático después de que un tornado pasó por el tráiler donde vivía con sus hijos.
Un día, Willet necesitaba comprar pañales para sus hijos y emitió un cheque sin fondos en una tienda: fue sentenciada a 30 días de cárcel. “Fue entonces cuando se llevó a mis hijos”, dice la mujer en el documental. El sujeto dejó a dos de las hijas de Willet en un orfanato y se fue con Suzanne, quien no volvería a ser conocida como Suzanne hasta después de su muerte.
A lo largo de esos años, se encargó de manipular a la niña para mantenerla controlada. Más tarde se casó con ella y la obligó a trabajar en clubes nocturnos de Las Vegas.
Las autoridades empezaron a investigar a Franklin en abril de 1990, cuando su mujer, Marshall, fue hallada muerta luego de ser víctima de un sospechoso accidente automovilístico en Oklahoma City. Pero no fue hasta el 2014 que se descubrió que Sharon era un nombre inventado y que su verdadera identidad era Suzanne Sevakis.
Floyd es el principal sospechoso de su muerte, pero el caso nunca estuvo resuelto. De todos modos, terminó en prisión, pero por otros crímenes.
Fue condenado a muerte por el asesinato de Cheryl Ann Commesso, una bailarina nudista, y por el secuestro de su hijastro de 6 años, a quien raptó de su escuela en Choctaw, Oklahoma. Actualmente, está detenido en La Institución Correccional de la Unión de Florida a la espera de su ejecución.

