5 recetas de helados caseros para combatir la ola de calor: sanos, ricos y baratos
La ola de calor no da tregua, pero hay formas de refrescarse sin gastar de más. Con estas recetas de helados caseros, podés disfrutar del sabor de las frutas y cuidar tu bolsillo.
Con temperaturas que no paran de subir, buscar formas de mantenerse fresco es una necesidad que encuentra en los helados caseros una solución perfecta. Estos son fáciles de preparar, económicos y mucho más saludables que los industriales, además de ofrecer el sabor natural de las frutas para enfrentar el calor.
Preparar helados caseros no solo es una forma de ahorrar dinero, sino también una oportunidad para experimentar con combinaciones de sabores, aprovechando frutas de estación como mango, frutilla, banana o arándanos. Con pocos ingredientes y sin equipos “sofisticados”, es posible lograr buenos resultados.
Estos helados son versátiles y se pueden hacer con la fruta que se prefiera, desde las más comunes hasta las más exóticas. Para obtener la textura cremosa característica de los helados tradicionales, basta con agregar yogur o leche, ya sea de origen animal o vegetal, como el yogur de coco, ideal para quienes siguen dietas sin productos de origen animal.
Con la ola de calor azotando, qué mejor que preparar helados caseros con frutas frescas. Acá te dejamos 5 recetas superfáciles, sanas y refrescantes, ideales para disfrutar de un sabor único mientras te mantenés fresco.
Receta 1: helado casero de frutilla y/o frutos rojosIngredientes:
- Molde para hacer helados.
- Palitos de helados.
- Un puñado de frutillas y/o frutos rojos.
- Yogur o leche (al gusto, dependiendo de qué tan espeso prefieras el helado).
- Endulzante a gusto (stevia o azúcar, opcional).
Preparación:
Ingredientes:
- Molde para hacer helados.
- Palitos de helados.
- Una banana.
- Dulce de leche (opcional, también podés usar mantequilla de maní).
- Yogur o leche (al gusto).
- Endulzante a gusto (stevia o azúcar, opcional).
Preparación:
Ingredientes:
- Molde para hacer helados.
- Palitos de helados.
- Un mango.
- Yogur o leche (al gusto).
- Endulzante a gusto (opcional).
Preparación:
Ingredientes:
- Molde para hacer helados.
- Palitos de helados.
- Dos duraznos.
- Yogur o leche (al gusto).
- Endulzante a gusto (opcional).
Preparación:
Ingredientes:
- Molde para hacer helados.
- Palitos de helados.
- 1 ananá.
- Yogur o leche (al gusto).
- Endulzante a gusto (opcional).
Preparación:
Aunque estas recetas ya son ricas por sí solas, siempre podés agregarle un toque único según tu gusto o necesidades. Por ejemplo, si preferís un helado más cremoso, podés sustituir el yogur o la leche por leche condensada (si no te importa el azúcar extra).
En tanto, si lo que se busca es una opción vegana, se tendrán que elegir leches vegetales como la de almendra o avena. Además, si te gustan los contrastes de sabor, podrías incorporar trozos pequeños de chocolate amargo, nueces o almendras a la mezcla, antes de congelar. Incluso las hierbas frescas, como la menta, le dan un toque refrescante a los helados de frutas.
Los beneficios de los helados caseros: saludables y más económicos
Los helados caseros no solo son más saludables, sino también más baratos. Al prepararlos vos mismo, evitás los conservantes, colorantes artificiales y otros aditivos que suelen estar presentes en los helados industriales.
Además, al utilizar frutas frescas y naturales, vas a obtener todos los beneficios nutricionales de estas, como las vitaminas, antioxidantes y fibra. Por otro lado, los helados comprados suelen tener una mayor cantidad de azúcares refinados, lo cual puede ser un inconveniente si buscás opciones más balanceadas.
¿Cómo guardar los helados caseros para conservar su sabor y textura?Una vez que los helados estén listos y congelados, asegurate de guardarlos en moldes o recipientes herméticos. Si no los vas a consumir todos de inmediato, podés dejarlos en el freezer por hasta una semana, pero para evitar que se formen cristales de hielo, es recomendable sacar los helados unos minutos antes de servirlos. Así, se logra una textura más suave al disfrutarlo.

