Ni falda ni aguja: el corte parrillero barato y jugoso que cuesta solo $3.600 y sale "una manteca"
Es un corte con el equilibrio justo entre carne y grasa, pero su principal virtud es que se presenta como una opción ideal para asar lento y disfrutar en grupo sin gastar de más.
El asado es mucho más que una comida: es reunión, tradición, charla larga y fuego lento. En Argentina, cada corte sobre la parrilla tiene historia, y el ritual comienza mucho antes de que se prendan las brasas, por ello no importa si es domingo en familia o una juntada improvisada con amigos.
En tiempos donde los precios de la carne suben, sostener ese ritual puede volverse un lujo. Las piezas clásicas como el vacío, la tira o el matambre dispararon sus costos, obligando a muchos a buscar opciones más accesibles sin resignar sabor ni calidad.
Una de ellas viene del cerdo: jugosa, equilibrada, fácil de preparar y a un precio difícil de creer. Con buena cocción y el toque justo de sal, se transforma en una verdadera estrella de la parrilla. Además, se presenta como una opción buena y barata que merece un lugar fijo en tu próxima reunión.
El corte parrillero barato y jugoso que solo cuesta $3.600En los últimos años, el aumento sostenido del precio de la carne vacuna empujó a muchos consumidores a buscar alternativas más económicas. En ese contexto, el pechito con manta de cerdo se consolidó como una opción accesible, sabrosa y cada vez más presente en parrillas, hornos y mesas familiares.
Este corte, que combina las costillas (el “pechito”) con una capa superior de carne y grasa (la “manta”), ofrece una textura jugosa y un sabor profundo que sorprende incluso a los paladares más fieles a la carne vacuna. Su mayor virtud no es solo el precio, que ronda los $3600 el kilo, muy por debajo de los cortes vacunos tradicionales.
Según carniceros y cocineros más experimentados, el secreto para lograr un resultado perfecto está en la cocción lenta y constante, que permita que las capas se derritan y tomen un toque tierno. Además, gracias a su consistencia, admite ser adobado o macerado en diferentes salsas o premezclas de especies.
Más allá de su rendimiento y sabor, el pechito con manta refleja un cambio de hábitos en los consumidores argentinos, que cada vez valoran más los cortes alternativos, sin resignar el placer del asado. Una joya del cerdo que, con pocos ingredientes y algo de paciencia, puede competir mano a mano con los clásicos de siempre.
Más allá de sus cualidades gastronómicas, este corte tiene otro punto a favor difícil de ignorar: su precio. Actualmente, se consigue entre $6.000 y $5.500 por kilo, pero con Cuenta DNI se podrá pagar mucho menos.
Gracias a una promoción del 35% de reintegro del Banco Provincia a través de la app es posible llevarse un kilo por cerca de $3.600, lo que representa un ahorro de hasta $1.900 por kilo. Además, si la compra total ronda los $20.000, el reintegro puede alcanzar los $6.000, lo que convierte esta oportunidad en una de las más convenientes para llenar el freezer sin vaciar el bolsillo.
El descuento se aplica en carnicerías, granjas y pescaderías adheridas en toda la provincia de Buenos Aires. Para acceder, solo hay que pagar con Cuenta DNI, escaneando el QR del comercio o utilizando la clave DNI en las terminales de pago habilitadas.
- Cocción lenta y a fuego medio-bajo: es la clave. No lo apures. El pechito necesita tiempo para que la grasa de la manta se derrita y penetre en la carne. Usá brasas suaves, repartidas en forma pareja.
- Lado de la manta hacia abajo primero: comenzá con la grasa hacia las brasas durante unos 30-40 minutos. Esto ayuda a sellarla, dorarla y que empiece a soltar jugo. Después, dalo vuelta y cociná el resto del tiempo con el hueso hacia abajo.
- Sal y paciencia: usá sal gruesa (podés salar antes o durante la cocción, según tu estilo). Evitá adobos muy intensos, porque el sabor natural del corte ya es potente.
- Tiempo estimado: un pechito de unos 2-2,5 kg puede tardar entre 1 hora y media y 2 horas en estar listo, dependiendo del fuego. Lo ideal es cocinarlo entero, sin apurar.
- Corte y presentación: dejalo reposar 5-10 minutos antes de cortar, para que los jugos se redistribuyan. Cortá entre costilla y costilla, y aprovechá la carne de la manta: ¡ahí está lo mejor!
- Tip extra: si querés un toque especial, al final podés pintarlo con una mezcla de limón, mostaza y miel, solo los últimos 10 minutos para que caramelice levemente.

