Receta sencilla y deliciosa de falafel casero: una alternativa diferente para sorprender en la picada
Esta preparación es originaria de Oriente Medio, pero se adaptó a las costumbres de Argentina y cobró una enorme popularidad gracias a que sus ingredientes son sumamente económicos en relación con el bolsillo actual.
¿No sabés qué cocinar y tenés poco presupuesto? Para solucionar tus dudas te presentamos una alternativa diferente que se destaca por su intenso sabor y bajo precio: falafel, una deliciosa preparación elaborada con una mezcla de garbanzos remojados y triturados que se combinan con diferentes ingredientes, especies frescas y una salsa riquísima.
Si bien esta receta es ideal para aquellos que siguen una dieta vegana, vegetariana o sin gluten, se presenta como una opción muy deliciosa, nutritiva y saludable que podés agregar a la dieta familiar cotidiana o como picada. Además, gracias a su forma y textura crujiente, existe la posibilidad de frezarlos para luego usar en el almuerzo semanal.
Ingredientes supereconómicos para hacer falafel casero Para las croquetas:- Garbanzos: 300 gramos.
- Cebolla: 120 gramos.
- Diente de ajo: 1 unidad.
- Cilantro fresco: 1 manojo.
- Perejil fresco: 1 manojo.
- Sal: a gusto
- Pimienta negra molida: 1 pizca.
- Harina de garbanzo o trigo: 100 gramos.
- Levadura química: 5 gramos.
- Comino molido: 10 gramos.
- Aceite de girasol para freír.
- Yogur natural firme o queso crema: 100 gramos.
- Semillas de sésamo blanco y negro: 6 gramos.
- Aceite de oliva o girasol: 1 cucharadita.
- Jugo de 1/2 limón.
- Sal.
- Pimienta.
1- La receta en sí la debemos empezar un día antes de comerla. Es decir, 24 horas, vamos a poner en remojo los garbanzos, base de las croquetas. Transcurrido este tiempo, los escurrimos y secamos bien para que no queden con restos de agua. Introducimos las legumbres con un chorrito de aceite en un recipiente apto para mini pimer o procesadora.
2- Pelamos y picamos el diente de ajo; cortamos en cubitos la cebolla; despeemos las hojas de cilantro y perejil de su tallo; y molemos la pimienta negra. Acto seguido, colocamos todos los ingredientes en el recipiente para triturar y mezclamos hasta que se genere una única pasta.
3- Añadimos la harina de garbanzos o trigo, reservando un par de cucharadas para cubrir la base de una fuente, la levadura química y salamos a gusto. Volvemos a revolver hasta obtener una mezcla homogénea, sin grumos. Dejamos reposar la masa, en la heladera, durante 30 minutos más o menos.
4- Pasado el tiempo establecido, formamos pequeñas bolitas del tamaño de una nuez, como si fueran albóndigas, y las colocamos en una fuente con harina de garbanzos o trigo. La idea es rebozarlas ligeramente para que no pierdan su consistencia durante la cocción.
5- Calentamos abundante aceite en una sartén y freímos a fuego medio-alto. Vamos volteando para que se doren por igual por todos los lados. Cuando estén en su punto, retiramos a un plato con papel absorbente y dejamos escurrir un par de minutos antes de servir.
6- Para la salsa (opcional):
- Colocamos las semillas de sésamo en un mortero o recipiente y aplastamos hasta que queden bien pequeñas.
- Luego, agregamos el aceite de oliva o girasol y el yogur o queso crema.
- Salpimentamos y mezclamos bien para que se integre. En este paso podés agregar las especies que más te gustes.
- Colocamos el jugo de limón y llevamos a la heladera para que tome mejor consistencia.
- Se puede decorar con semillas de sésamo negro, pimienta y hojas de menta para aportar un toque de frescura.

