Receta fácil y práctica: cómo hacer waffles caseros con dulce de leche
Una alternativa ideal para romper la rutina de la tarde con una masa suave, esponjosa y muy versátil. Las claves fundamentales para lograr la consistencia perfecta en casa.
La merienda es el momento perfecto para cortar el día y disfrutar de algo rico. Entre las opciones preferidas por su versatilidad, su suavidad y su infinidad de combinaciones tanto dulces como saladas, los waffles se consolidan como una excelente alternativa para renovar la mesa.
Aunque este clásico plato tiene su origen en Bélgica, en Argentina se adoptó por completo al gusto local, convirtiéndose el waffle con dulce de leche en un verdadero favorito de las tardes.
A continuación, compartimos una guía sencilla que rinde para preparar aproximadamente 12 unidades, ideal para compartir en familia.
Los ingredientes que necesitás para la masa
Harina: 300 gramos.
Leche: 250 centímetros cúbicos.
Huevos: 2 unidades.
Manteca pomada: 25 gramos.
Azúcar: 3 cucharadas.
Esencia de vainilla: 1 cucharada.
Polvo de hornear: 1 cucharada.
Sal: 1 pizca.
Dulce de leche: 50 gramos.
El paso a paso para una consistencia profesional
Colocar todos los ingredientes líquidos de la lista dentro de una batidora eléctrica y comenzar a procesar a velocidad media.
Añadir poco a poco la harina previamente tamizada para evitar por completo la formación de grumos. Una vez integrada, continuar batiendo durante unos 5 minutos más a velocidad alta.
Dejar descansar la mezcla obtenida en la heladera durante un día completo. Este paso es fundamental para que la preparación tome la consistencia y el cuerpo necesarios antes de ir al fuego.
Pasado el tiempo de reposo, colocar la cantidad necesaria de mezcla en una waflera y dejar cocinar hasta que queden bien dorados.
Al momento de servir en el plato, colocar dulce de leche por encima. Si se desea un acabado más vistoso, se puede completar espolvoreando un poco de azúcar impalpable por la superficie.
Opciones para personalizar el plato
La gran ventaja de esta preparación casera radica en su capacidad para adaptarse a los antojos de cada comensal. Si bien el dulce de leche es el acompañamiento preferido en el país, la base de la masa es tan noble que permite sumar desde frutas frescas de estación hasta cremas o chocolates fundidos.
Al ser una receta tan rendidora, se convierte en la excusa perfecta para encender la cocina, experimentar con diferentes coberturas y compartir una tarde diferente con amigos o familia.

