Rosquitas saladas: una opción infalible y económica para los mates de la tarde
Esta nueva versión de los clásicos panes azucarados son una verdadera bomba de sabor. De hecho, se presentan como una excelente alternativa para ahorrar unos pesos mientras se viene algo rico y rendidor.
Existen tantas recetas como personas. Sin embargo, la mejor alternativa es volver a las tradicionales preparaciones de la abuela que requieren de pocos ingredientes y consiguen un sabor tan excepcional como diferente.
Dentro de las nuevas versiones, las rosquitas saladas son una de opción más que interesante, yaque con un kilo de harina salen más de una decena de unidades y su textura es tan suave como un pancito recién horneado.
Ingredientes para unas esponjosas rosquitas saladas- 200 gramos de margarina o manteca
- 30 gramos de levadura seca
- 1 cucharada de sal fina
- ¾ tazas de agua tibia
- ¾ tazas de aceite
- 1 kilo de harina sin leudante
- 1 cucharadita de azúcar blanca común
- Semillas (Chía, Girasol, Lino, Maní, Sésamo, Quinoa, Zapallo o lo que se tenga)
- 1 huevo
1- La preparación es sencilla, pero se debe seguir a la perfección cada uno de los pasos para que la masa eleve su tamaño. En este sentido, se debe comenzar disolviendo la levadura en un vasito de agua tibia con una cucharada de azúcar. Mezclar hasta que los componentes estén completamente integrados.
2- Tras conseguir esta consistencia, añadir los demás ingredientes con el siguiente orden: sal fina, margarina o manteca (previamente derretida a temperatura ambiente), aceite de girasol u oliva y el huevo. Mezclar todos ellos para conseguir una consistencia pastosa.
3- Sumar la harina (no leudante) mientras se sigue mezclando con la mano. Cuando se logre una base homogénea, hacer un bollo, tapar con un paño seco y dejar reposar en un lugar cálido donde no haya corrientes de aire por media hora (aproximadamente).
4- Pasado el tiempo establecido, sacar la masa del recipiente, amasa un poco más para desgasificar y hacer tiras con las que se hace la forma de las rosquitas. Dejar descansar por unos minutos.
5- Batir el huevo con una pizca de sal fina, pasar cada una de las unidades de masa y espolvorear con semillas varias.
6- En una fuente apta cocción y previamente enmantecada o aceitada, colocar las rosquitas y llevar al horno precalentado a 340º (aproximadamente). El tiempo estimado es de 20-25 minutos, pero en cuanto estén doradas hay que retirar de cocción.
7- Sacar de la cocina y esperar que enfríen muy bien antes de consumirlas o guardarlas en una bolsa plástica u otra herramienta de almacenaje.
Para darle un toque diferente a las rosquitas, se pueden cortar al medio y rellenar con un poco de queso, fiambre o lo que se prefiera. También existe la posibilidad de frezarlas para cuando necesite pan o algo rico para acompañar los mates de la tarde.

