Shusbara: la receta de capeletinis árabes que sorprende con su extraordinario sabor
Un plato tradicional de Medio Oriente que combina una fina masa rellena, especias que le dan un gusto completamente diferente y una cocción única que lo convierte en un clásico para descubrir en la mesa familiar.
Si bien las pastas tienen origen en Italia, con la inmigración y la influencia cultural, muchos países adaptaron estos manjares a sus propios sabores, costumbres y productos locales. Así, las preparaciones con masa rellena cruzaron fronteras y fueron adoptadas en diferentes rincones del mundo, dando vida a nuevas versiones con identidad propia.
Dentro de la región asiática, los árabes comparten una receta con mucha historia y sabor, pero que pocos conocen: los Shusbara. Este plato, heredado de generaciones, muestra cómo la cocina local logró darle su impronta al tradicional plato, aportando especias, caldos intensos y una manera particular de servirla que la hace diferente de cualquier otra.
Son pequeños capeletinis árabes elaborados con masa fina, rellenos generalmente de carne y especias. Esta preparación no solo destaca por su sabor, sino también por el simbolismo cultural de compartirla en familia. Considerada una receta de unión y tradición, conserva hasta hoy el espíritu de la cocina árabe casera.
Historia de los ShusbaraEl origen de los Shusbara se remonta a las antiguas comunidades árabes de Medio Oriente, donde la combinación de harina, agua y carne condimentada era un recurso sencillo, pero lleno de ingenio para alimentar a las familias. Su preparación, transmitida de generación en generación, no solo respondía a una necesidad práctica, sino que también representaba la hospitalidad característica de la cultura árabe.
Con el tiempo, se convirtieron en una comida de encuentro, servida en reuniones familiares y celebraciones religiosas. Al ser una receta que combina pasta rellena con caldo especiado, fue considerada un plato reconfortante, capaz de reunir a todos alrededor de la mesa. Hoy, sigue siendo símbolo de tradición y arraigo, especialmente en las comunidades árabes de la diáspora.
- 500 g de harina común
- 2 huevos
- Agua tibia, cantidad necesaria
- 1 pizca de sal
- 300 g de carne picada (vacuna o cordero)
- 1 cebolla chica rallada
- 1 diente de ajo picado
- 1 cucharadita de comino
- 1 cucharadita de pimienta negra
- 1 cucharadita de canela
- Sal a gusto
- 2 litros de caldo casero (pollo, carne o vegetales)
- Hierbas frescas (cilantro o perejil) para decorar
1- En un bol, colocar la harina con la sal, los huevos y el agua de a poco, hasta formar una masa lisa. Amasar unos minutos, tapar y dejar reposar 30 minutos.
2- Mientras tanto, preparar el relleno mezclando la carne con la cebolla, el ajo y las especias. Integrar bien y reservar.
3- Estirar la masa en una superficie enharinada hasta que quede fina. Cortar en cuadrados pequeños.
4- Colocar en cada cuadrado una pequeña porción de relleno y cerrar formando triangulitos. Luego unir las puntas para darles la forma de capeletinis.
5- Llevar a ebullición el caldo y agregar los Shusbara. Cocinar hasta que suban a la superficie y estén bien cocidos.
6- Servir calientes, con el caldo y un toque de hierbas frescas.
- El secreto está en amasar bien y dejar reposar la masa: eso garantiza que los Shusbara queden tiernos pero firmes.
- Para intensificar el sabor, lo ideal es usar caldo casero en lugar de cubitos o caldos envasados.
- El relleno puede variar: algunos prefieren hacerlo con cordero, otros con pollo, pero nunca debe faltar el toque de especias árabes.
- Se pueden preparar con anticipación y congelarlos, listos para hervir cuando quieras sorprender a tu familia.

