¿Todavía no lo probaste? El corte de carne barato que sale muy tierno al horno o a la parrilla, y es una increíble "joya" oculta
Este corte de carne no tan famoso como el matambre o la bondiola, pero igualmente delicioso y rendidor, es accesible para el bolsillo y queda espectacular si se lo cocina despacito, con paciencia y mucho cariño.
Este corte de carne que pocas personas descubrieron, pero que poco a poco gana terreno en las mesas argentinas, no solo sorprende por su precio accesible sino por su enorme calidad, ya que queda tierno “como manteca”, jugoso, y se luce tanto en el horno como en la parrilla. Esta “joya” oculta, cocinada con tiempo y cariño, se transforma en protagonista de un asado familiar o de una buena comida casera.
Aunque no tiene la fama del matambre o la bondiola, su sabor y textura lo vuelven irresistible. Este corte de carne, rendidor y accesible, se convierte en una opción ideal para quienes buscan cuidar el bolsillo sin resignar calidad. La clave está en cocinarlo lentamente, así conserva todos sus jugos, queda dorado por fuera y tierno por dentro, resultando en una comida agradable para los paladares más exigentes.
Actualmente, en carnicerías se consigue a un valor de $7500 el kilo, pero gracias a descuentos como los de Cuenta DNI puede adquirirse por menos de $4800, lo cual lo convierte en una verdadera “ganga”. De esta manera, se puede disfrutar de un corte noble, sabroso y jugoso para cualquier receta, sin gastar de más, manteniendo viva tradiciones como la del asado sin que el bolsillo sufra.
El corte de carne barato que se corta con cuchara y es deliciosoSe trata del vacío de cerdo, una opción que suma cada vez suma más adeptos. Este corte proviene de la parte baja del costillar, entre las costillas y la piel, y combina la proporción justa de carne y grasa para que quede jugoso y lleno de sabor.
Su enorme ventaja es la versatilidad: se luce a la parrilla, solo o a la pizza, pero también queda espectacular al horno o en recetas a la olla. Su grasa se derrite lentamente durante la cocción, potenciando el sabor y logrando una textura única.
Además, se puede servir entero, en tiras para comer al plato con ensaladas u otras guarniciones, o desmenuzado para recetas más creativas como tacos, empanadas o sándwiches.
- Cocinarlo siempre a fuego bajo o medio para que la grasa se funda lentamente.
- Si es al horno, ayuda taparlo con papel aluminio los primeros 40 minutos y destaparlo al final para que se dore.
- En la parrilla, paciencia: primero del lado de la grasa para que se derrita y se impregne en la carne.
- Marinarlo con hierbas, ajo y un chorrito de limón antes de cocinarlo realza su sabor.
- Dejarlo reposar unos minutos antes de cortarlo para que no pierda sus jugos.

