Tres recetas económicas de tortas fritas: la compañía ideal para una tarde lluviosa
Con ingredientes simples y ese sabor que transporta a la infancia, estas recetas de tortas fritas caseras llenarán la casa con el aroma tradicional de la masa recién frita. Son perfectas para acompañar una tarde lluviosa.
En Buenos Aires, el pronóstico anuncia varios días con lluvias persistentes, temperaturas más bajas y ese cielo encapotado que parece no despejarse. Frente a este panorama, muchos ya se preparan para adaptar su rutina: abrigo a mano, paraguas y, sobre todo, buenas ideas para hacerle frente al encierro con algo rico y reconfortante.
Si de refugiarse en casa se trata, no hay mejor alternativa que una buena merienda. Ya sea en familia, con amigos o en soledad, cocinar algo casero y compartirlo con un mate o una infusión caliente puede transformar una tarde gris en un momento cálido y especial.
Un clásico infalible de las tardes de tormenta son las tortas fritas. De raíces criollas y tradición bien arraigada en el Río de la Plata, estas delicias nacieron como una solución práctica: masa simple, fritura rápida y resultado delicioso. Ideales para acompañar la lluvia con sabor a hogar.
Tres recetas económicas de tortas fritas Tortas fritas rellenas de dulce de lecheLos ingredientes
- 1 kilo de harina común.
- 10 gramos de levadura en polvo.
- 15 gramos de sal fina.
- 2 cucharaditas de azúcar blanca/común.
- 500 gramos de dulce de leche repostero.
- 1 huevo.
- 520 mililitros de agua tibia.
- 1 cuchara leche en polvo (opcional).
- 200 gramos de manteca pomada.
- 1 kilo de grasa de cerdo.
- Ralladura limón (opcional).
Paso a paso
1. Colocá la harina en un bol, agregá la leche y la sal, y mezclá bien. Hacé un hueco en el centro y sumá la levadura y el azúcar; mezclá nuevamente. Incorporá la manteca, el huevo batido y la ralladura de limón. Uní con las manos mientras vas agregando el agua tibia de a poco, hasta obtener una masa suave, flexible y que no se pegue. Si es necesario, añadí un poco más de líquido.
2. Formá un bollo, tapalo con un paño y dejalo reposar durante una hora a temperatura ambiente. Una vez levado, dividí la masa en bollitos de unos 60 gramos cada uno y estiralos con palote, usando un poco de harina para que no se peguen.
3. Para el relleno, mezclá el dulce de leche con una cucharada de harina (esto ayuda a que no se desparrame al freír). Colocá una cucharadita del relleno en el centro de una tapa y cubrí con otra. Presioná los bordes con un tenedor para sellarlas bien. Freí en grasa caliente (pero no humeante) hasta que estén doradas de ambos lados. Retirá y espolvoreá con azúcar común en caliente, o con azúcar impalpable una vez que se enfríen.
Ingredientes necesarios
- 500 gramos de harina 0000.
- 10 gramos de levadura fresca.
- 1 taza de agua.
- 10 gramos de sal fina.
- 1 huevo.
- 30 gramos de margarina.
- 1 cucharada de azúcar común.
- 150 gramos de jamón.
- 150 gramos de queso.
- Aceite o grasa para freír.
Receta con pasos sencillos
1. Disolvé la levadura en un poco de agua tibia y reservá. Hacé una corona con la harina y colocá en el centro el azúcar, el huevo, la margarina blanca y la levadura disuelta. Por fuera, sobre el borde de la harina, agregá la sal. Incorporá el resto del agua tibia de a poco mientras unís los ingredientes.
2. Amasá durante algunos minutos hasta obtener una masa lisa y suave. Cubrí con film o un paño limpio y dejá reposar por 20 minutos. Luego dividí la masa en bollos de aproximadamente 30 gramos y dejalos descansar, tapados, otros 10 minutos.
3. Estirá cada bollo con palote hasta obtener discos de medio centímetro de espesor. Rompé el jamón y el queso con las manos en trozos pequeños y colocá un puñado sobre una tapa. Cubrí con otro disco de masa y sellá los bordes presionando con los dedos o usando un poco de agua.
4. Freí en aceite caliente (podés usar mitad aceite, mitad grasa) hasta que estén doradas de ambos lados. Retirá y colocá sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. ¡Listas para disfrutar!
Ingredientes
- 150 gramos de harina sin tacc (arroz, maíz, soja, garbanzo, almendras, quinoa, trigo sarraceno, etcétera).
- 1 pizca sal fina.
- 1 cucharada de levadura en polvo.
- 1 cucharada de aceite o grasa.
- 65 mililitros de agua tibia.
Pasos sencillos
1. En un recipiente amplio, colocá todos los ingredientes (harina, agua, sal, grasa o manteca, y opcionalmente un chorrito de leche) y mezclá bien hasta formar una masa homogénea y lisa. Amasá durante unos minutos para activar el gluten y lograr una textura más elástica y pareja.
2. Dividí la masa en 6 bollitos iguales y formá las tortas fritas con las manos, dándoles una forma redondeada y aplanada. Si preferís, también podés estirar toda la masa con un palote sobre una superficie enharinada, y cortar las tortas con un cortante del tamaño que elijas (puede ser un vaso o tapa, según el estilo que quieras).
3. Mientras tanto, colocá grasa o aceite en una asadera apta para horno (o sartén si preferís hacerlo sobre la hornalla) y calentá a fuego medio-alto hasta que tome buena temperatura, pero sin que humee. Cuando esté lista, freí las tortas fritas vuelta y vuelta hasta que estén doradas de ambos lados. Retiralas y dejalas escurrir sobre papel absorbente. Se pueden servir así o espolvoreadas con un poco de azúcar o canela en caso de hacerlas 100% keto.

