Día de lluvia solucionado: 3 recetas clásicas y económicas para merendar rico sin salir de casa
Con la advertencia del clima por tormentas y vientos fuertes, la cocina se vuelve el refugio ideal. Descubrí el paso a paso para preparar recetas clásicas y comer delicioso en casa.
El cielo nublado y la lluvia activan un reflejo casi automático. La cocina se convierte en el centro de las reuniones familiares y el aroma de la masa recién hecha funciona como un "antídoto" contra la humedad exterior.
Existen recetas que tienen el poder de cambiar el ánimo y que demandan muy poco tiempo de ejecución. Estos clásicos de la merienda permiten que grandes y chicos participen en la elaboración de platos que se disfrutan calentitos y al instante.
Recetas prácticas, ricas y fáciles para un día de lluvia
Tortas fritas
Esta preparación clásica requiere elementos básicos y garantiza una satisfacción inmediata. El secreto para un resultado superior reside en la temperatura del aceite y en el pinchado previo de la masa para que la cocción sea pareja.
Ingredientes:
750 gramos de harina de trigo 0000.
200 gramos de harina de trigo leudante.
150 gramos de margarina.
Agua en cantidad necesaria.
1 cucharada de sal.
500 centímetros cúbicos de aceite para freír.
Azúcar para espolvorear.
Paso a paso:
Colocar el agua y la sal en una cacerola y calentar hasta que la sal se disuelva por completo.
Mezclar ambas harinas con la grasa en un bol e incorporar el agua con sal.
Unir bien los ingredientes con las manos hasta formar una masa uniforme.
Estirar la masa y formar bollitos pequeños.
Aplastar los bollos hasta obtener círculos planos y pinchar la superficie con un tenedor.
Calentar el aceite al máximo para evitar que la masa absorba demasiada grasa durante la cocción.
Freír cada pieza hasta que doren y retirar sobre papel absorbente.
Espolvorear con abundante azúcar mientras todavía están calientes.
Es la opción ideal para acompañar con un buen mate.
Panqueques
Si la idea es buscar algo entretenido y versátil, los panqueques de masa fina son la respuesta ganadora. Su elaboración es extremadamente rápida y permite una personalización total según el gusto de cada comensal. La clave aquí es lograr una consistencia liviana que no sea demasiado líquida ni muy espesa. El éxito de este plato depende del movimiento de la mano al volcar la pasta en la superficie caliente.
Ingredientes:
2 huevos.
1 taza de harina.
2 tazas de leche.
1 cucharada de manteca derretida.
Sal o azúcar a gusto (opcional).
Dulce de leche y crema para el relleno.
Paso a paso:
Batir los huevos en un recipiente mientras se añade la taza de harina.
Incorporar las dos tazas de leche poco a poco a velocidad media.
Sumar la manteca derretida y continuar con el batido hasta integrar todo.
Calentar una panquequera o sartén plana a fuego moderado.
Verter una porción de la pasta y mover el recipiente hacia los costados para cubrir toda la superficie.
Dorar de ambos lados y retirar a un plato.
Servir con abundante dulce de leche y un toque de crema.
Si la idea es buscar algo entretenido y versátil, los panqueques de masa fina son la respuesta ganadora.
Trufas
Nada mejor que un bocado dulce que no requiere fuego ni habilidades avanzadas. Esta preparación permite revivir los momentos más lindos de la niñez y es perfecta para que los más pequeños de la casa ayuden en el armado. El uso de galletas dulces y chocolate garantiza que nadie pueda comer solo una. El reposo en frío es el paso final que consolida todos los sabores.
Ingredientes:
20 galletitas dulces de vainilla o chocolate.
100 gramos de nueces picadas.
100 gramos de chocolate en tableta.
6 o 7 cucharadas de leche condensada.
Coco rallado o granas de chocolate para rebozar.
Paso a paso:
Desmigajar las galletitas con las manos o un procesador y picar las nueces.
Derretir el chocolate a baño maría o en el microondas.
Mezclar el chocolate derretido con la leche condensada en un recipiente.
Incorporar las galletitas y las nueces hasta lograr una pasta homogénea.
Formar bolitas pequeñas con las manos del tamaño de una nuez.
Rebozar cada esfera en coco rallado o granas.
Llevar a la heladera durante un rato para que tomen firmeza y servir bien frías.
Esta preparación es perfecta para que los más pequeños de la casa ayuden en el armado.