Por qué no hay que pedir carne picada ya lista en las carnicerías: los riesgos que pocos conocen
Aunque parezca práctico, comprar carne ya picada en la carnicería puede traer más problemas que soluciones. Especialistas advierten sobre riesgos de contaminación y recomiendan pedir que la piquen en el momento.
Vas a la carnicería, ves una bandejita de carne picada ya lista y pensás: “Listo, esto me resuelve la cena”. Pero, según especialistas, esa comodidad puede tener un costo oculto. La carne picada preparada con anticipación puede ser un foco de bacterias si no se conserva de forma adecuada. Además, muchas veces no sabés bien qué carne estás comprando.
Uno de los principales riesgos es la contaminación cruzada. Cuando la carne se pica y queda expuesta al aire, su superficie aumenta considerablemente, lo que facilita la proliferación de bacterias peligrosas como la Salmonella o la Escherichia coli. Si a eso le sumás una mala cadena de frío, el cóctel es ideal para enfermarse.
Por otro lado, la carne que se pica y se vende ya lista en bandeja muchas veces no es del día ni de buena calidad. Puede ser una mezcla de distintos cortes , incluso restos y, como no lo ves, es difícil saber qué estás llevando realmente.
¿Qué recomiendan los especialistas?
Lo más seguro es elegir vos el corte de carne y pedir que lo piquen en el momento. Así asegurás que sea fresca, de buena calidad y que no estuvo horas expuesta. Además, al reducir el tiempo de contacto con el aire, también disminuís el riesgo de que se contamine.
- Elegí cortes como nalga, paleta, cuadrada o roast beef, que tienen buen sabor y un equilibrio justo de grasa.
- Pedí ver la carne antes de que la piquen. Revisá que no tenga olor raro ni color apagado.
- Cocinala enseguida o congelala rápido. La carne picada es mucho más perecedera que el corte entero, así que no conviene dejarla dando vueltas en la heladera.
Un minuto más en la carnicería puede ahorrarte problemas después. Mejor tomarse el tiempo y elegir bien, que lamentarlo después con una carne de dudosa procedencia o, peor, con una intoxicación.

