Scones dulces irresistibles: receta fácil y rápida para acompañar los mates de la tarde
Una receta sencilla, con pocos minutos de preparación e ingredientes que seguramente ya tenés en casa, y con varias variantes para disfrutar de una merienda deliciosa.
Si estás cansado de acompañar tus mates con siempre las mismas preparaciones, tenemos la solución perfecta: unos scones dulces, esponjosos y llenos de sabor. Esta receta es rápida, fácil de preparar y te permitirá disfrutar de una merienda casera súper rica.
Estos pancitos, de origen escocés y muy presentes en la repostería británica e irlandesa, se destacan por su textura particular: tiernos y jugosos por dentro, con una superficie ligeramente crocante y quebradiza.
A diferencia de un bizcocho tradicional, los scones no se amasan. La clave está en combinar los ingredientes -harina, manteca fría, azúcar y lácteos- con la técnica del arenado, evitando que la masa desarrolle elasticidad y conserve así su fragilidad característica.
En Argentina y varios países de Latinoamérica, los scones se convirtieron en un clásico para acompañar el té o el mate, y lo mejor es que son muy fáciles de preparar. A continuación, te compartimos la lista de ingredientes y el paso a paso completo.
Scones dulces: ingredientes y receta paso a paso
Estos son los imprescindibles para preparar 24 scones:
- 2 huevos.
- 50 gramos de azúcar.
- 260 gramos de harina leudante.
- 75 gramos de manteca fría.
- 120 mililitros de crema de leche.
- Esencia de vainilla al gusto.
Preparación paso a paso
- Precalentar el horno a 180 grados. En un bowl grande, colocar la harina leudante, el azúcar y la manteca fría.
- Mezclar con una espátula, cuchara o cornet, evitando en la medida de lo posible usar las manos. La idea es desarmar la manteca e integrar los ingredientes sin que se ablande, formando un arenado. Reservar.
- En otro bowl, mezclar la crema de leche, los huevos y unas gotas de esencia de vainilla.
- Incorporar los líquidos al arenado y unirlos hasta formar una masa. Es importante no amasar, solo juntar los ingredientes hasta que queden integrados.
- Volcar la masa sobre la mesada y presionarla suavemente con las manos para compactarla, sin amasar.
- Envolver la masa en papel film y llevarla a la heladera durante una hora.
- Pasado el tiempo, espolvorear un poco de harina sobre la mesada y estirar la masa hasta que tenga aproximadamente dos centímetros de espesor.
- Pintar la superficie con un poco de huevo batido y doblar la masa por la mitad.
- Cortar los scones con un cortante redondo o con la forma que prefieras.
- Colocar los scones en una placa enmantecada, dejando espacio entre cada uno. Pintar nuevamente con huevo batido y, si se desea, espolvorear un poco de azúcar por encima.
- Hornear durante 20 a 25 minutos, hasta que estén dorados y firmes al tacto.
- Servir calientes y disfrutar. Se pueden comer tal cual o abrirlos al medio y rellenarlos con lo que más te guste.
Variantes de scones: recetas dulces, saladas y con distintos sabores
Los scones se prestan para muchas versiones más allá del clásico dulce. Con pequeños cambios en la receta básica, podés conseguir sabores y aromas distintos que van a hacer tu merienda más divertida.
Por ejemplo, podés aromatizarlos con ralladura de naranja, agregar suero de yogurt para que queden más húmedos, o incorporar pasas, chips de chocolate u otros frutos secos al momento de unir la masa.
También se pueden hacer scones de anís o neutros, ideales para rellenar con jamón, queso o cualquier ingrediente salado. Ajustando un poco el azúcar y sumando una pizca de sal, conseguís versiones saladas que combinan con cualquier acompañamiento.
Para quienes buscan sabores más marcados, los scones de queso y provenzal son una excelente alternativa. Solo hay que integrar estos ingredientes al final de la masa y listo.

