Pidió una pizza sin TACC por delivery, pagó 20 "lucas" y se llevó una insólita sorpresa al abrir la caja
El episodio desató sorpresa en redes y generó un fuerte debate en redes.
La alimentación sin TACC todavía enfrenta obstáculos enormes en Argentina, especialmente cuando se trata de pedir comida por delivery. Aunque la demanda de opciones aptas para celíacos creció de manera sostenida en los últimos años, muchos comercios aún no ofrecen alternativas seguras o directamente no parecen entender la importancia de cumplir protocolos básicos para evitar la contaminación cruzada.
Por eso, pedir algo tan cotidiano como una pizza se convierte en una apuesta: no solo hay que confiar en que el local tenga ingredientes adecuados, sino también en que respete el tamaño, la preparación y los estándares que cualquier comensal espera. Un reciente caso viral volvió a poner el tema en discusión.
El protagonista de la situación es Nacho Gandiglio, quien compartió en su cuenta de X (ex Twitter) un pedido que terminó volviéndose tema de conversación en la red social. Según relató en su publicación, había encargado una pizza sin TACC, una opción que suelen ofrecer algunos locales para quienes necesitan evitar el gluten.
Uno de los momentos más comentados del hilo fue cuando Nacho mostró lo que había recibido y expresó su enojo sin vueltas: “Pedí una pizza sin TACC y me trajeron una pizzeta por la módica suma de VEINTE LUCAS, encima en caja grande como para baitearme más”, escribió el usuario.
Claramente, lo que recibió estuvo muy lejos de lo que esperaba, por ello desató risas, memes y comentarios incrédulos sobre diferentes puntos de interés. De hecho, para muchos usuarios, el problema no es solo el tamaño reducido, sino que la presentación también generó polémica.
En este contexto, el episodio de Nacho funciona como ejemplo y punto de partida para una conversación más amplia. Las redes no solo se burlaron del tamaño de la “pizeta”, sino que también dejaron en claro un reclamo recurrente: la necesidad de que las alternativas sin TACC sean tomadas con la misma seriedad y calidad que cualquier otra opción del menú.
Del otro lado, el local respondió al reclamo y ofreció una explicación que generó aún más debate. Según indicaron, “Las pizzas más grandes no son aptas para celíacos”, motivo por el cual la única opción disponible en versión sin TACC sería la más pequeña.
La justificación abrió otra discusión: muchos usuarios cuestionaron por qué un comercio ofrece una alternativa reducida y a un precio elevado en lugar de adaptar su producción para garantizar opciones seguras y equivalentes al menú tradicional.
A la vez, muchos remarcaron que, si un local no puede garantizar una preparación adecuada, debería abstenerse de ofrecer la opción. Otros señalaron que es habitual que, al pedir sin TACC, la calidad del producto disminuya o llegue en porciones menores, como si se tratara de un “favor” y no de un producto por el que se paga como cualquier otro.

