Maia Reficco habló por primera vez de Franco Colapinto y contó un secreto sobre su romance: "Alguien a quien amás..."
La actriz rompió el silencio sobre su vínculo con el piloto durante la promo de su nueva película. Confesó cómo vive las carreras y definió el amor sin vueltas. ¡Mirá el video!
Maia Reficco habló por primera vez sin filtros de su noviazgo con Franco Colapinto, quien terminó 11° en la última práctica delGP de Gran Bretaña en la Fórmula 1. Lo que comenzó como un rumor en marzo de este año, con algunas fotos que los mostraba juntos, un mes después ya era inocultable y ahora ya aparecen como una feliz pareja. En las últimas horas, en una entrevista con un medio estadounidense, la artista de 25 años dejó de lado los misterios y se refirió al corredor como su pareja, algo que hasta ahora había esquivado en público, y dejando una frase que retumbó fuerte.
El idilio entre Maia Reficco y Franco Colapinto ya no es ese rumor que circulaba en los pasillos del espectáculo y el deporte. La actriz, que actualmente se encuentra en plena gira promocional por el estreno de su próxima película, decidió dar el paso y hablar con claridad sobre su relación con el pilarense. Fue en una entrevista con el portal Entertainment Tonight, especializado en el mundo del cine y la farándula internacional, donde la cantante y actriz soltó la lengua y terminó de confirmar lo que muchos ya sospechaban.
La excusa perfecta fue "The Last Sunrise", su nueva apuesta cinematográfica que llegará a la pantalla de Prime Video el 26 de agosto. En esa historia, Reficco comparte protagónico con nombres de peso como Eva Longoria, quien interpreta a su madre, y el actor español Fernando Líndez, su interés amoroso en la ficción. Sin embargo, detrás de cámaras y fuera del guion, la vida real de Maia parece estar escrita con la velocidad de un DRS y la adrenalina de un circuito callejero.
Cuando el periodista le preguntó si los nervios la invadían cada vez que su chico se sube al monoplaza para competir en las distintas sedes europeas del calendario, Reficco no dudó ni un segundo. Su respuesta fue directa y sin titubeos. "Nunca podría enojarme o ponerme nerviosa con alguien que está haciendo lo que ama", disparó la artista, dejando en claro que la pasión profesional es un valor que no negocia. Para graficar esa idea, recurrió a dos ejemplos muy personales: su hermano Joaquín y el mejor futbolista del mundo. "Es como ver a mi hermano cantar o ser fan de Messi y verlo jugar a la pelota", comparó, trazando un puente entre el arte, el deporte y el amor.
Fue en ese intercambio donde la palabra clave apareció y cambió el tono de la nota. "Cuando es alguien a quien amás, como una pareja, todo lo que puedo pedir es que él sea feliz", sostuvo. Ese fue el momento exacto en el que Reficco usó por primera vez el término "pareja" en un reportaje para referirse a Franco, bajando el telón de los interrogantes que venían sonando desde el año pasado. Y como si necesitara dejar su postura más que clara, sumó una frase que bien podría ser el resumen de este presente: "No me pongo nerviosa porque él hace lo que ama. No me puedo quejar".
Hasta abril de este año, todo era especulación. Los rumores habían ganado fuerza en redes sociales, pero recién tomaron cuerpo cuando Colapinto regresó a Buenos Aires para el multitudinario Road Show que paralizó Palermo. Allí, con medio millón de personas como testigos, la pareja dejó de esconderse. Primero los vieron caminando de la mano en Los Cardales, después compartiendo una tarde de karting en Zárate y, finalmente, la confirmación definitiva llegó con una postal íntima que Maia publicó en su Instagram: una foto donde su mano sostiene el rostro de Franco, una imagen que habló por sí sola y que selló el vínculo ante la mirada de sus millones de seguidores.
Desde ese momento, la vida de Reficco se mudó en parte al paddock de la Fórmula 1. La actriz se convirtió en una presencia fija en los boxes de Alpine, acompañando a su pareja en los grandes premios más importantes de la temporada. Se la vio en Miami, disfrutando del séptimo puesto de Franco, y también en Montreal, donde el argentino logró un notable sexto lugar, sus dos mejores resultados en la máxima categoría hasta la fecha. Cada ingreso al circuito, cada imagen capturada por los fotógrafos, sumaba un capítulo más a esta historia que mezcla velocidad y actuación.
El cariño también se trasladó al terreno digital. Para el cumpleaños número 23 de Colapinto, Maia armó un álbum de fotos en sus stories que derritió a más de uno. Las postales incluían una imagen del piloto frente a la Torre Eiffel, una selfie donde él la abraza y le da un beso en la mejilla, y una toma más relajada en un aeropuerto, mostrando la cotidianeidad que viven entre carrera y carrera. "Qué los cumplas feliz", escribió ella, acompañando el mensaje con un corazón blanco y una carita emocionada.
En el plano deportivo, Franco sigue su curso con el número 43 en el monoplaza, teniendo a Ayrton Senna como su gran referente histórico. La temporada europea presenta desafíos técnicos importantes para el equipo, pero en el entorno del piloto se respira otro aire. Hasta los detalles más mundanos se han vuelto virales, como el termo con diseños de la Selección Argentina y la figura de Messi que el corredor utiliza en la previa de las competencias, un guiño a sus raíces que no pasa desapercibido.
Este momento que atraviesa la pareja no es un capricho del destino, sino la confluencia de dos carreras que están en pleno ascenso. Maia Reficco, con su proyección internacional en el cine y la música, y Franco Colapinto, rompiendo barreras en un deporte tan elitista como la Fórmula 1, construyen un vínculo que trasciende lo personal para convertirse en un fenómeno de interés masivo.
La naturalidad con la que ella habla del amor y la velocidad, alejando los nervios y poniendo por delante la felicidad del otro, resuena en un público que busca historias genuinas. Lejos de los estereotipos de parejas de famosos, Reficco y Colapinto muestran un costado humano, donde el apoyo mutuo y la admiración profesional son los verdaderos motores. Ella lo ve volar en un auto y él probablemente la ve brillar en la pantalla gigante, y en ese equilibrio parece estar la clave de una relación que, al menos por ahora, no tiene intenciones de frenar.


