Por qué la bandera argentina es celeste y blanco: el mito y las otras teorías
Detrás de la versión más conocida sobre el cielo de Rosario existen otras hipótesis que los historiadores discuten hasta hoy, además de un dato clave: el Sol de Mayo no estaba en el diseño original de Manuel Belgrano.
La versión más difundida sobre el origen de los colores de la bandera argentina sostiene que Manuel Belgrano se inspiró en el cielo despejado de Rosario la mañana del 27 de febrero de 1812, día en que la enarboló por primera vez frente a sus tropas.
Sin embargo, esa explicación no tiene sustento en documentos de la época: aparece recién décadas después, en relatos y crónicas posteriores a la muerte de Belgrano. Por eso, buena parte de los historiadores la considera más un mito popular que un hecho verificado.
Entre las teorías alternativas, una de las más citadas vincula el celeste y blanco con los colores que ya se usaban en la escarapela adoptada en mayo de 1810, en los días de la Revolución de Mayo. Otra hipótesis sugiere una posible influencia de los colores de la casa de Borbón, dinastía reinante en España, aunque es la que menos consenso reúne entre los especialistas.
Lo cierto es que, más allá de cuál haya sido el motivo real, el celeste y blanco ya circulaban como combinación identitaria entre los patriotas antes de que Belgrano los formalizara en una bandera.
El primer enarbolamiento, en las barrancas de Rosario
El hecho fundacional ocurrió en pleno contexto de la guerra de la independencia. Belgrano, al mando de una batería de artillería emplazada en las barrancas del río Paraná, consideró necesario que sus tropas contaran con una insignia propia que las distinguiera de la bandera española. Así nació el primer enarbolamiento, en lo que hoy se conoce como la "cuna de la bandera".
El gesto, sin embargo, no fue bien recibido en un primer momento por el gobierno central de Buenos Aires, que tardó en autorizar su uso oficial. El motivo: temía las repercusiones políticas de mostrar una ruptura abierta con la corona española antes de la declaración de la independencia.
El Sol de Mayo, un agregado posterior
Un dato que suele sorprender es que la bandera original de Belgrano era completamente lisa, sin el Sol de Mayo que hoy la caracteriza. Ese símbolo se incorporó recién en 1818, por iniciativa del Congreso de Tucumán, como homenaje a la Revolución de Mayo de 1810.
Belgrano, que murió en 1820, no fue entonces el autor de ese agregado. Sí es reconocido, en cambio, como el creador original de la bandera celeste y blanca que, con el correr de los años, se transformó en uno de los símbolos patrios más importantes de la Argentina.

