SE ENOJÓ ANDRELO

"No soy ni asesino, ni maltratador": Andrés Calamaro defendió la tauromaquia y se fue del escenario entre abucheos

El artista argentino generó polémica en su show en Cali tras imitar a un torero y lamentar la prohibición de las corridas de toros. La reacción del público fue inmediata y contundente: “Están cancelados y bloqueados. Hasta nunca”. Te contamos los detalles

La gira Agenda 1999 de Andrés Calamaro desató controversia este fin de semana en Cali, Colombia. Durante la segunda fecha del tour, el músico fue abucheado por parte del público luego de manifestarse en defensa de la tauromaquia desde el escenario de la Arena Cañaveralejo, la antigua plaza de toros de la ciudad.

El episodio ocurrió mientras interpretaba “Flaca”, donde Calamaro simuló con su abrigo los movimientos de un torero, hizo referencia a la prohibición de las corridas en la ciudad y expresó: “Qué tristeza una plaza sin toros. Hay muchas personas que se quedaron sin trabajo”, en alusión a los sectores afectados por el cese de esa actividad.

La reacción de parte del público fue inmediata. Se escucharon abucheos y gritos, a lo que Calamaro respondió con enojo antes de abandonar el escenario:

 “Lo siento. Están cancelados y bloqueados. Hasta nunca”.

 

"No soy ni asesino, ni maltratador": Andrés Calamaro defendió la tauromaquia y se fue del escenario entre abucheos
"No soy ni asesino, ni maltratador": Andrés Calamaro defendió la tauromaquia y se fue del escenario entre abucheos  
El descargo en redes: "No hay mucho más que decir"

Horas más tarde, Andrés Calamaro publicó un extenso descargo en sus redes sociales donde profundizó su postura, criticó a los animalistas y justificó su defensa de la tauromaquia desde una mirada cultural y laboral.

“Curiosamente, los aficionados somos decentes y educados padres de familia que jamás maltratamos animales. Pero los animalistas no saben hacer otra cosa que insultar y desear sangrientas consecuencias para quienes elegimos libremente qué hacer con nuestro tiempo”.

En otro fragmento, subrayó su postura personal: “No soy torero ni asesino ni maltrato animales, pero sí que como animales a diario. La gastronomía tampoco es maltrato perverso”, y cuestionó la legitimidad de las decisiones políticas: “Cali jamás votó ni fue a referendo para cerrar la plaza. Esto ocurre con la complicidad de la ignorancia adolescente de una minoría”.

Calamaro también apuntó contra lo que él considera una cultura de censura: “Es posible que los aficionados seamos una minoría, pero estamos en una época donde se respetan los derechos y libertades de las minorías. No deseo abusar de la ignorancia atrevida de aquellos que no conocen vida fuera de internet”. Y concluyó: “Claro que en manada y apenas hilando dos palabras se atreven a todo, pero en persona no tienen dignidad para decirme nada”.

Oiga, Andrés Calamaro. Si usted se fue de Cali porque no celebran la tortura disfrazada de tradición, entonces no regrese a Colombia. No queremos artistas que justifiquen la violencia contra los animales.   

El maltrato no tiene aplauso.   
pic.twitter.com/T33M907gn9— Juan (@YoSoyJuanse) May 18, 2025    
El show se completó, pero el conflicto sigue

Pese al momento de tensión, el músico aclaró que el show fue completo y que solo dejó el escenario durante un pasaje instrumental. “Ejecutamos las 22 canciones del repertorio. Nos fuimos dos minutos del escenario. No se interrumpió nada”, afirmó.

El episodio generó reacciones encontradas tanto en redes sociales como en la prensa de Colombia y Argentina. Algunos fanáticos apoyaron su libertad de expresión, mientras otros lo acusaron de provocador y de no leer el contexto social y cultural del país anfitrión.

Calamaro, una figura que históricamente levanta la bandera de la incorrección política, volvió a estar en el centro del debate, ahora por una causa que divide aguas entre tradición, cultura y derechos de los animales.

 

 

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