La fuga de dólares en Argentina trepó a 16.676 millones durante el primer semestre de 2018, según informó el Banco Central (BCRA) al dar a conocer ventas netas de dólares por 3.075 millones en junio. 

La salida de divisas alcanzó los 50.799 millones de dólares desde diciembre de 2015, momento en que asumió el presidente Mauricio Macri, una cifra similar al préstamo que Argentina solicitó recientemente al Fondo Monetario Internacional (FMI). 

El balance cambiario del BCRA revela que, en lo que va del año, la pérdida de dólares en las reservas se incrementó en 118% con relación al mismo período del año pasado. 

Desde el BCRA señalan que no todo es fuga y que el principal destino de los billetes comprados en el mercado minorista -el 96% de las transacciones- son los depósitos en dólares. Esta tendencia registró una sostenida alza en los últimos años. 

En diciembre de 2015, se transfirieron a las cajas de ahorro del sector privado 9.305 millones de dólares, mientras en junio pasado, esa cifra trepó a 26.211 millones. De esa variable se desprende que poco más de 33.000 millones de dólares se han fugado del país en el período citado. 

La salida de divisas ya era pronunciada en el epílogo de la administración anterior, al punto que en el último trimestre de 2015, se vendieron 6.848 millones de dólares. 

En octubre de 2011, la presidenta Cristina Kirchner había dispuesto un cepo cambiario a fines de contener la fuga de divisas que en 2008 alcanzó su pico máximo de 23.098 millones de dólares. Una cifra que estuvo cerca de ser superada en 2017, cuando se perdieron 22.148 millones.