"Irán está mucho más fuerte de lo que intentan mostrar en Occidente"
Amed Saleh, un argentino radicado en Irán, dialogó con Crónica sobre cómo se vive la guerra en el país asiático. Aseguró que el apoyo popular al gobierno de Pezeshkian es masivo.
En medio de la creciente escalada del conflicto en Medio Oriente, Crónica dialogó en exclusiva con Amed Saleh, un argentino que reside en Irán quien relató cómo se vive en un escenario de guerra marcado por bombardeos aéreos, misiles balísticos y una tensión constante en el territorio iraní.
Consultado sobre la situación política interna, Saleh sostuvo que Irán "está mucho más fuerte de lo que tratan de mostrar en Occidente".
"Irán no está debilitada, no se acabó el 90% de su fuerza como menciona el presidente de Estados Unidos (Donald Trump). Irán todavía tiene muchas cartas para manejar y no se va a rendir", afirmó el entrevistado.
En ese sentido, explicó que una de las principales condiciones que plantea Irán para poner fin al conflicto, es que Estados Unidos retire sus bases militares de Medio Oriente.
Respecto a la posibilidad de un eventual derrocamiento del presidente Masoud Pezeshkian, Saleh aseguró que "el pueblo iraní está apoyando al gobierno de una forma magnífica".
"Todos los días el pueblo iraní está saliendo a las calles desde las 6 de la tarde hasta las 4 de la mañana haciendo manifestaciones en apoyo al gobierno islámico", aseveró.
Si bien reconoció que en el pasado hubo protestas contra la administración iraní debido a la alta inflación -e incluso enfrentamientos armados-, el entrevistado sostuvo que estos episodios fueron "incentivados por los mismos enemigos de Irán, Estados Unidos e Israel como infiltrados". En la actualidad, señaló, el escenario es distinto. "No quieren que Trump que venga a asesinar a sus hijas", subrayó.
Detalles del conflicto en Medio Oriente
El nuevo conflicto bélico en Medio Oriente ya lleva más de tres semanas. Los primeros ataques fueron lanzados por Israel y Estados Unidos contra distintas ciudades iraníes, entre ellas Teherán, Isfahán, Natanz y Qom. Estas operaciones derivaron en la muerte del líder supremo Alí Jameneí.
De acuerdo con datos oficiales iraníes, la guerra dejó hasta el momento más de 7.000 muertos entre civiles y militares, además de miles de heridos. Las autoridades también denunciaron ataques contra hospitales y escuelas.
En este contexto, Irán mantiene el bloqueo en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, una medida que ya impactó en los precios internacionales del crudo y el gas.
Por su parte, Trump anunció este lunes una pausa de cinco días en los ataques previstos contra infraestructuras eléctricas iraníes, al asegurar que existen "conversaciones productivas" con Teherán. Sin embargo, desde el gobierno iraní lo desmintieron y afirmaron que no hay negociaciones directas en curso.

