DISPUTA

Juicio por YPF: el fondo Burford busca reactivar el reclamo contra la Argentina en el CIADI

El fondo busca reactivar el reclamo por la expropiación en el tribunal arbitral del Banco Mundial. La estrategia apunta a recuperar el valor de sus acciones, que se desplomaron un 40% tras el fallo favorable a la Argentina.

El conflicto por la expropiación de YPF entra en una nueva fase: luego de que la Cámara de Apelaciones de Nueva York dictara un fallo que dejó sin efecto la condena de US$ 16.000 millones contra Argentina, el fondo Burford Capital notificó que trasladará su ofensiva al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI).

La decisión de Burford no es solo jurídica, sino también financiera. Tras el revés judicial en Estados Unidos, las acciones de la firma en Wall Street sufrieron una fuerte caída del 40%.

Sostener el reclamo en un nuevo foro aparece como la única vía para intentar preservar el valor de un activo que representaba casi la mitad de su cartera de inversión.

El giro estratégico

En una maniobra para ganar tiempo y recursos, Burford solicitó a la jueza de primera instancia, Loretta Preska, autorización para trasladar al proceso del CIADI toda la información obtenida durante la etapa de discovery (exhibición de pruebas) en Nueva York.

La nueva estrategia se apoya en el Tratado Bilateral de Inversiones (TBI) firmado entre Argentina y España en 1991. Dicho acuerdo otorga a los inversores la facultad de recurrir a arbitrajes internacionales y presenta una ventaja clave para el fondo.

Burford compró los derechos de litigio de las empresas Petersen y financió la demanda por la expropiación de YPF.
Burford compró los derechos de litigio de las empresas Petersen y financió la demanda por la expropiación de YPF.

Esto no establece plazos de prescripción, lo que permite litigar sobre hechos ocurridos hace más de una década.

Las reglas del CIADI: Confidencialidad y plazos

El traslado al CIADI implica que el caso saldrá de la órbita de la justicia federal estadounidense para ingresar en un sistema de arbitraje bajo la órbita del Banco Mundial.

Este cambio de escenario conlleva dos características fundamentales. A diferencia de los tribunales estadounidenses, el CIADI limita severamente el acceso a la información del expediente. Los detalles solo se conocerán con la publicación del fallo final.

Sin embargo, son procesos de largo tiempo que suelen demandar un mínimo de cinco años para alcanzar una resolución.

La última ficha en Estados Unidos

Pese a la apertura del frente internacional, Burford y al igual que el fondo Eton Park (en caso de intervenir) tienen plazo hasta el 8 de mayo para solicitar una revisión ante el pleno de la Cámara de Apelaciones.

De fracasar, el último recurso sería el pedido de certiorari ante la Corte Suprema de Estados Unidos.

Sin embargo, especialistas legales advierten que las probabilidades de éxito en el máximo tribunal son escasos, dado que la Corte selecciona apenas una fracción de los casos presentados, priorizando aquellos con implicancias directas en el derecho federal estadounidense.

La defensa argentina: El origen de los fondos

La viabilidad del reclamo en el CIADI podría ser cuestionada por los abogados del Gobierno nacional. Burford recurre al tratado con España porque las empresas Petersen -cuyos derechos de litigio compró por €15,1 millones- estaban constituidas en ese país.

No obstante, la defensa argentina se prepara para impugnar esta jurisdicción argumentando que los beneficiarios finales eran ciudadanos argentinos (la familia Eskenazi) y que las firmas españolas carecían de una estructura operativa real, funcionando meramente como sociedades vehículo.

Esta nota habla de: