Los terremotos más destructivos ocurridos en Venezuela y por qué es un país con alto riesgo de sufrir sismos
El reciente evento sísmico gemelo de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió la región central registraba 164 muertos y 971 heridos.
El reciente y devastador doble terremoto que golpeó el centro de Venezuela dejó al menos 164 muertos, casi mil heridos y edificaciones colapsadas en densos núcleos urbanos, lo que provocó la emergencia nacional y reabrió con fuerza el debate sobre la seguridad urbana.
En un lapso de apenas 40 segundos, un temblor precursor de magnitud 7,2 fue seguido por una sacudida principal de 7,5. Este fenómeno fue catalogado por los registros históricos como el evento sismológico más potente y destructivo que afecta al territorio desde el año 1900.
La violencia de este último suceso no es un hecho aislado, sino una consecuencia directa de la compleja configuración tectónica del país.
Un país con amplio historial de terremotos
La memoria histórica del país está plagada de estos recordatorios de la naturaleza, aunque ninguno de las últimas décadas había alcanzado la intensidad de este doble sismo. El terremoto de Caracas en julio de 1967, de magnitud 6,7 derribó varios edificios residenciales de altura y el sismo de Cariaco en 1997, de magnitud 6,9, destruyó escuelas e infraestructura pública en el oriente.
Si bien en agosto de 2018 se registró un temblor de magnitud 7,3 en el estado Sucre, su impacto fue moderado producto de su ubicación costera, a diferencia de la actual catástrofe que impactó de lleno en áreas residenciales e industriales clave.
¿Por qué Venezuela tiene alto riesgo sísmico?
Venezuela está situada en un área de alta fricción geológica, justo en la zona de contacto donde interactúan la Placa del Caribe y la Placa Sudamericana. Este límite de placas genera una acumulación de energía colosal que se libera periódicamente a través de fracturas subterráneas. La gravedad sube porque la mayoría de los movimientos telúricos ocurren a profundidades muy superficiales, lo que maximiza la aceleración y el impacto sobre las ciudades de la superficie.
El peligro estructural del territorio está delimitado por tres gigantescos sistemas de fallas que atraviesan la nación de extremo a extremo: Boconó en la región andina, San Sebastián en la fachada norte central y El Pilar en el oriente costero. En esta oportunidad, el sismo se originó por un deslizamiento a lo largo de una falla vinculada a este sistema limítrofe, golpeando con fuerza áreas críticas del estado Carabobo, zonas densamente pobladas del estado Miranda y la capital.

