Ganó la lotería y ahora podrá hacer realidad el mayor deseo de su mamá: "¿Estoy soñando?"
Un joven pastelero acertó un juego instantáneo y se llevó un premio gigante. Después de la sorpresa inicial, ya definió en qué usará el dinero y hay un objetivo familiar que se lleva toda la prioridad.
Para muchos ganadores de la lotería, el premio no es solo dinero, sino una oportunidad para ayudar a los suyos. Eso mismo decidió un apostador que, después de quedarse con un importante pozo, anunció que usará la plata para cumplirle un sueño pendiente a su mamá.
El protagonista de esta historia es Javier B., un pastelero que ya venía probando suerte con distintos juegos de azar. Aunque había tenido algunos aciertos, hasta ahora solo había conseguido cifras pequeñas.
El afortunado, de 35 años y oriundo de Mississauga, en Ontario (Canadá), hizo una parada en una tienda de conveniencia y compró un boleto del juego instantáneo "Poker Night" por apenas 10 dólares.
Ese ticket le cambió la vida: ganó 250.000 dólares, una suma que equivale a unos 353.750.000 pesos argentinos al tipo de cambio oficial actual.
"Estaba en casa cuando compré mi boleto y lo revisé usando la aplicación de lotería", contó el ganador a las autoridades de la Lotería de Ontario. Como muchos jugadores, hizo la apuesta de forma online.
Ganó la lotería, la emoción lo desbordó y ahora podrá ayudar a su mamá
Costó procesar la victoria cuando vio en el celular el monto que había ganado. La sorpresa fue tal que incluso se sintió mareado. "¡Fue tan abrumador que me sentí mal! Tuve que acostarme", confesó.
Minutos después, bajó a contarle a su abuela y le pidió que confirmara lo que estaba viendo en la pantalla. "Le dije: ‘Abuela, ¿estoy soñando? ¡Gané 250.000 dólares!'. ¡Estábamos los dos emocionadísimos!", recordó.
Más tarde, al acercarse al Centro de Premios de la OLG en Toronto para retirar el cheque, reveló qué piensa hacer con la plata: invertir una parte y comprarse un auto nuevo. Sin embargo, su prioridad pasa por la familia.
El ganador contó que quiere destinar parte del premio a comprarle una casa a su mamá en su país natal, Guyana, y así ayudarla a cumplir el anhelo de tener un hogar propio.
Además, también proyecta nuevos objetivos personales. "Me gustaría aprender a conducir un coche en Canadá y obtener mi licencia para poder manejar de costa a costa", reveló.
Con este golpe de suerte, el joven podrá acomodar su situación y, sobre todo, darle una mano a su mamá, algo que tenía pendiente desde hace tiempo.

