Suspenden una tarjeta de la AFA que usaba el supuesto testaferro de Pablo Toviggino
El juez Marcelo Aguinsky detectó que un presunto testaferro del tesorero Pablo Toviggino usaba fondos de la entidad para gastos personales millonarios. Ordenó el corte inmediato de los pagos.
En las últimas horas, el juez en lo Penal Económico, Marcelo Aguinsky, ordenó de manera "inmediata" la suspensión preventiva de una tarjeta corporativa de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El plástico estaba a nombre de Luciano Nicolás Pantano, señalado como uno de los presuntos testaferros de Pablo Toviggino, el influyente tesorero de la entidad de calle Viamonte.
La decisión llega tras confirmar que el dinero del fútbol se usaba, entre otras cosas, para pagar la luz de propiedades de lujo que nada tienen que ver con el deporte nacional.
La medida del magistrado surgió tras un informe de la empresa EDENOR. De allí se desprende que la tarjeta American Express empresarial, con la que Pantano realizaba sus movimientos, abonaba facturas eléctricas de numerosos domicilios ajenos a la estructura de la AFA. Para la Justicia, esto es una prueba clara de una administración fraudulenta.
Gastos millonarios
La investigación determinó que, durante todo el año 2025, Pantano mantuvo un ritmo de gastos mensual cercano a los 50 millones de pesos. Lo curioso es que el hombre no ocupa ningún cargo formal dentro de la AFA actualmente, aunque presidió brevemente una asociación de Futsal años atrás. Con esa tarjeta no solo pagaba la luz; también se financiaban los Telepase de 54 vehículos de lujo y de colección que fueron secuestrados en una mansión de Pilar.
Se trata de un predio de 105 mil metros cuadrados que Pantano y su madre, Ana Lucía Conte, compraron en mayo de 2024. Aunque declararon haber pagado 1.800.000 dólares, los peritos oficiales aseguran que su valor real ronda los 17 millones de dólares. Ni el hijo ni la madre tienen ingresos declarados que justifiquen semejante nivel de vida, ni mucho menos la flota de autos de alta gama en sus garajes.
La hipótesis principal que maneja el juez Aguinsky es que la plata utilizada para comprar la mansión y mantener los lujos salió de las arcas de la AFA. Para los investigadores, Pantano y Conte son "prestanombres" que ocultan al verdadero dueño. En los allanamientos realizados a fin de año, los indicios apuntaron directo a la cúpula: se encontró un bolso con el logo de la AFA y una plaqueta de Barracas Central, el club de "Chiqui" Tapia, dedicada especialmente a Toviggino.
Además, las cédulas azules de los autos de lujo estaban a nombre de familiares directos del tesorero de la entidad. Con estas pruebas, la Justicia investiga el delito de lavado de dinero bajo la figura de administración fraudulenta en perjuicio de la institución deportiva. Pese a los intentos de la defensa por frenar la causa durante el receso de verano, la Cámara en lo Penal Económico ratificó que la investigación debe seguir.
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