Caso Ángel López: la junta médica confirmó que el menor tenía más de 20 golpes en la cabeza y bronconeumonía
El abogado que representa al papá biológico de la víctima sostuvo que el menor murió en un contexto de extrema violencia y abandono.
El Cuerpo Interdisciplinario Forense del Poder Judicial de Chubut concluyó que Ángel López, el niño de cuatro años fallecido el pasado 5 de abril en Comodoro Rivadavia, murió por una infección pulmonar en concomitancia con múltiples traumatismos craneoencefálicos.
Si bien el informe histopatológico complementario determinó que el deceso se produjo por un cuadro de bronquiolitis y bronconeumonía que derivó en la falta de oxígeno al cerebro, la querella, representada por el abogado Roberto Castillo, ratificó que el menor presentaba signos de violencia crónica y golpes severos en el cráneo que no pueden ser desestimados en la investigación por homicidio.
El análisis de los peritos forenses determinó que el mecanismo de muerte de Ángel López involucró una "hipoperfusión tisular grave multifactorial" por "anoxia anóxica" (falta de oxígeno sistémica) generada por el cuadro infeccioso pulmonar.
No obstante, los médicos constataron un total de 20 lesiones craneales graves, de las cuales doce se localizaron de forma exclusiva en la región frontal. Asimismo, se documentaron cicatrices previas en el tórax y la zona submandibular.
El abogado Roberto Castillo, en representación de Luis López (padre biológico de la víctima), rechazó que los nuevos datos eximan de responsabilidad a los acusados. El letrado remarcó ante los medios que una infección respiratoria presenta síntomas progresivos que debieron ser atendidos y cuestionó las contradicciones entre los niveles de oxigenación registrados al ingreso hospitalario y el diagnóstico final.
Para la querella, el niño recibió constantes agresiones físicas
Para la querella, la evidencia científica demuestra una dinámica sostenida de agresiones físicas, abandono y sometimiento dentro del entorno familiar. Por el hecho permanecen detenidos con prisión preventiva la madre del niño, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel González, bajo investigación de la fiscalía local.

