Imputaron a "Tati" Leclercq por el robo de anestésicos: esto tenía en su casa
La médica residente es investigada por el desvío de drogas. Tenía un vínculo cercano con Alejandro Zalazar, el anestesiólogo hallado muerto con una vía en el pie.
Chantal Leclercq, conocida como "Tati" fue imputada este lunes por la mañana por el presunto delito de administración fraudulenta, bajo la sospecha de haber robado anestésicos del Hospital Rivadavia, institución donde realizaba su residencia para especializarse en anestesiología.
La investigación contra la joven médica se precipitó luego de una delación interna en el hospital. Su propio jefe en el Rivadavia fue quien dio el alerta ante la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA), tras haberla visto aparentemente bajo los efectos de sustancias en horario de servicio.
En una declaración que dejó poco margen a la duda, Leclercq habría reconocido ante la asociación el consumo de propofol, ketamina, fentanilo y midazolam, drogas que habrían salido directamente del stock del centro de salud.
A raíz de este testimonio, la AAARBA presentó una ampliación de denuncia que terminó de complicar la situación procesal de la residente. Este expediente corre de forma paralela a la investigación que ya pesa sobre el anestesiólogo Hernán Boveri y su colega "Fini" Lanusse por maniobras similares en el Hospital Italiano.
El juez Javier Sánchez Sarmiento, tras procesar a Boveri y Lanusse el viernes pasado, fue quien impulsó la nueva acusación contra Leclercq.
La semana pasada, la Policía de la Ciudad realizó dos procedimientos simultáneos en busca de pruebas. Uno de los allanamientos tuvo lugar en la vivienda familiar de la médica, ubicada en el exclusivo country Santa Bárbara de Tigre. Allí, los efectivos encontraron a "Tati" con un cambio de look, estaba teñida de rubio, y procedieron al secuestro de su teléfono celular y un iPad, elementos que serán peritados para reconstruir sus últimos movimientos.
Edificio
El segundo operativo se centró en un departamento vinculado a la profesional, situado en un lujoso edificio sobre la avenida Santa Fe, en el límite entre Palermo y Belgrano. Si bien en esa propiedad no se hallaron ampollas ni sustancias prohibidas, el despliegue policial reavivó el temor y la indignación entre los propietarios, quienes ya venían siguiendo con sospecha ciertos movimientos extraños en las áreas comunes.
En el chat vecinal del edificio, donde las expensas superan los 450.000 pesos mensuales, los residentes recordaron con preocupación un episodio ocurrido en mayo pasado.
En aquel entonces, dos agujas hipodérmicas aparecieron tiradas en el sector del laundry, un espacio compartido donde se encuentran las lavadoras y secadoras. "Es un peligro esto, por favor revisen los bolsillos antes de lavar", fue el mensaje de advertencia que circuló entre los vecinos en aquel momento.
A pesar de que Leclercq formaba parte del grupo de WhatsApp y leía los reclamos de sus vecinos por la aparición de material médico descartable en los filtros de las secadoras, nunca hizo ningún comentario al respecto.
Los operativos fueron requeridos originalmente por el fiscal Eduardo Cubría, quien lidera la investigación por la muerte dudosa del anestesiólogo Alejandro Zalazar.
El profesional fue hallado sin vida el pasado 20 de febrero en su departamento de la calle Juncal, con una vía conectada a su pie derecho. Se sabe que Leclercq mantenía un vínculo cercano con Zalazar, e incluso estuvo presente en su domicilio junto a la hermana del fallecido poco después del hallazgo del cuerpo.
Por el momento, la imputación formal contra "Tati" se limita al presunto robo de los insumos hospitalarios. La justicia busca determinar si existía una red de desvío de drogas para uso personal o para la organización de eventos privados, conocidos como "propofest", donde el consumo de anestésicos es el eje central.
En los domicilios allanados no se encontraron las ampollas de propofol ni de midazolam que se buscaban, pero el análisis de los dispositivos electrónicos será clave.

