Manejaba varios prostíbulos, lo delató su hermana y cayó preso
El presunto líder de una banda criminal, que se dedicaba a la explotación sexual de mujeres, terminó detenido en el barrio porteño de Barracas luego de que su hermana lo entregara a la Policía.
Una joven denunció a un hombre por presunta explotación sexual y, luego de una ardua investigación, con ayuda de la hermana del acusado, lo detuvieron este sábado en el barrio porteño de Barracas. Sería el líder de una banda que administra varios prostíbulos en la Ciudad.
El sujeto, de 28 años, terminó arrestado esta jornada cuando los efectivos de la fuerza de porteña lo interceptaron mientras caminaba por Avenida Regimiento de Patricios y la calle Aráoz de Lamadrid. Como se mencionó, la hermana colaboró con los investigadores para poder atraparlo.
Todo el caso comenzó con la denuncia que realizó una de las víctimas de los prostíbulos. Según declaró, estos lugares funcionaban en varios lugares del territorio porteño, pero se mudaban constantemente para evitar ser descubiertos.
Con esta pista, la Policía de la Ciudad inició la investigación para poder ir contra el líder de la organización. En tanto, descubrieron que, en uno de los domicilios donde se llevaba a cabo la explotación sexual de mujeres, residía la hermana del director de la banda.
Los investigadores intentaron acercarse encubiertos a la mujer para solicitar su colaboración, y si bien afirmaba que no tenía relación con su hermano, un tiempo después accedió a participar en el caso.
Finalmente, una vez concretada la detención, el juez a cargo de la causa determinó que el hombre permanecerá preso e incomunicado hasta que se le informen los cargos que recaerán en su contra.
Buscaba clientes por WhatsApp y le sacaba la mitad del dinero a las mujeres
Cabe señalar que serían al menos cinco personas las cuales se dedicaban a administrar estos cabarets, en donde se ofrecían servicios sexuales de mujeres. Por el momento, se estima que el detenido, jefe de la banda, era quien se dedicaba a conseguir los clientes a través de WhatsApp.
Por último, podemos mencionar que el organizador se quedaba con la mitad del dinero que ganaban las mujeres. Motivo por el cual se veían obligadas a trabajar el doble de tiempo para poder hacer frente a sus gastos.

