DECISIÓN

Manuel García-Mansilla renunció a la Corte Suprema de Justicia

El juez había sido nombrado por decreto por Javier Milei, pero su pliego fue rechazado en el Senado. La presión política y un fallo que lo inhabilitaba para actuar aceleraron su salida.

Manuel García-Mansilla renunció este lunes a su cargo como juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a solo 39 días de haber asumido por decreto presidencial. Comunicó su decisión mediante una carta que le envió a Javier Milei.

Su salida se concretó tras el rechazo de su pliego en el Senado, donde obtuvo 51 votos en contra y apenas 20 a favor, en medio de crecientes cuestionamientos desde distintos sectores políticos y judiciales.

 

El juez, designado por Milei el 27 de febrero, había sido limitado días atrás por un fallo del magistrado federal Alejo Ramos Padilla, que le prohibía por tres meses tomar decisiones en causas ya iniciadas o intervenir en cuestiones administrativas.

Para el magistrado, tras el rechazo del Senado, quedó en duda la legitimidad de García-Mansilla y por eso alertó que cualquiera de las decisiones que firmara “podrían ser consideradas ilegítimas, nulas o incluso inexistentes, dañando la seguridad jurídica”. Y fue más allá: “El dictado de sentencias que luego podrían ser declaradas inválidas podría resquebrajar el sistema judicial”, había advertido.

Aunque García-Mansilla decidió no apelar el fallo, el Gobierno avanzó por su cuenta: presentó un pedido de salto de instancia para que sea la Corte Suprema la que revise directamente la resolución de Ramos Padilla, sin pasar por tribunales inferiores.

 

Manuel García-Mansilla renunció a su cargo de juez de la Corte Suprema tras 39 días.
Manuel García-Mansilla renunció a su cargo de juez de la Corte Suprema tras 39 días.

Con la salida de García-Mansilla, el máximo tribunal continuará integrado por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. Ante la falta de un cuarto voto, deberán recurrir a conjueces para resolver los expedientes que requieran mayoría.

La carta de renuncia de García-Mansilla

Tras presentar su “renuncia indeclinable al cargo”, García-Mansilla afirmó: “Acepté ese nombramiento con la convicción de que la falta de integración de la Corte Suprema era un grave problema institucional que requería una solución urgente. Se habían generado dos vacantes en la Corte Suprema, que quedó reducida a solo tres miembros desde el 29 de diciembre de 2024”.

Y prosiguió: “Sin embargo, una de las vacantes existentes a esa fecha tenía ya más de tres años. Es francamente sorprendente que, a pesar de la importancia y del peso que tiene cada juez en un tribunal con una integración tan reducida, se hubiera naturalizado la existencia de una vacante sin cubrir durante un lapso tan prolongado. A esa anomalía institucional se le había sumado una nueva vacante, que agravó aún más la situación y que, incuestionablemente, requería también ser cubierta sin dilaciones”.

Más adelante, sostiene que “existen quienes creen de manera errónea que la Corte Suprema puede funcionar con solo tres jueces. Esto es, lisa y llanamente, un espejismo institucional que puede causar un daño incluso mayor que el que ya ha causado la demora en integrar el Tribunal”, para luego agradecerle al Presidente la “oportunidad” de servir a sus “conciudadanos”.

Desde el viernes pasado, distintas voces del ámbito jurídico comenzaron a exigir públicamente la renuncia de Manuel García-Mansilla, con el objetivo de evitar un conflicto institucional. Uno de los pronunciamientos más relevantes fue el del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, presidido por Ricardo Gil Lavedra. En un comunicado, la entidad sostuvo que la decisión del Senado de rechazar los pliegos “ha concluido el debate sobre estas nominaciones y debe ser acatada”.

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