Revelan una fuerte discusión entre Adorni y el entorno de Karina Milei
El jefe de Gabinete se habría negado a firmar la concesión de Tecnopolis para no exponerse a una nueva causa judicial.
En medio de sus complicaciones judiciales, Manuel Adorni protagonizó una áspera discusión con el entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, por su resistencia a avanzar con la firma de la concesión por 25 años del predio de Tecnópolis, de 50 hectáreas ubicado en Villa Martelli.
La licitación tiene especial interés para Mara Gorini, asesora de confianza de Karina Milei, cuya pareja Marcelo Dionisio integró el directorio de Foggia Group, una de las empresas con ventaja en la adjudicación del predio. El vínculo no es solo político: hasta que estalló el escándalo, Foggia Group figuraba entre los clientes de Be+, la consultora de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, por pagos que la Justicia investiga en unos 50 millones de pesos. En ese contexto, la negativa del jefe de Gabinete a firmar la concesión sería su forma de no sumar otro expediente a los que ya acumula.
Un frente que se amplía
La negativa de Adorni a firmar la concesión de Tecnópolis se da en simultáneo con la multiplicación de sus problemas judiciales. En marzo, la diputada Marcela Pagano (monobloque Coherencia) presentó una denuncia penal por presuntas irregularidades en contrataciones públicas y en el propio proceso de concesión del predio, en la que señaló vínculos entre Be+, Foggia Group y otras firmas con contratos estatales vigentes. El juez Ariel Lijo ya ordenó la remisión de expedientes administrativos a Comodoro Py para analizar esas conexiones.
No es la única causa que pesa sobre el jefe de Gabinete. La investigación por enriquecimiento ilícito que lo tiene en el centro de la escena se potenció luego de que intentara justificar su incremento patrimonial con ahorros en bitcoin, una explicación que generó escepticismo incluso dentro del propio Gobierno. La mayoría en la mesa política coincide en que esa estrategia podría haber sido más creíble de haberse planteado desde el primer día de la investigación, pero que "ahora ya es tarde". En lo judicial, en cambio, son más optimistas: según trascendió, el secretario de Justicia Santiago Viola habría transmitido que la causa se tomaría dos meses para revisar las inconsistencias patrimoniales y luego se frenaría.
El desgaste interno
El cortocircuito con el karinismo refleja el complejo momento político de Adorni. Blindado hasta hace poco por el apoyo de Javier Milei y la cobertura interna de Karina, el jefe de Gabinete se encontró solo cuando más lo necesitaba: nadie salió a respaldarlo públicamente tras su explicación sobre el patrimonio. Apenas el cineasta Santiago Oría y la diputada Lilia Lemoine alzaron la voz en su defensa. El Presidente se limitó a retuitear un mensaje.
En la última mesa política, Patricia Bullrich lo cruzó sin contemplaciones: "El daño lo estás haciendo vos. Estás rompiendo nuestro contrato de lucha contra la casta", le habría dicho, según fuentes de esa reunión citadas por Clarín. Santiago Caputo, en tanto, planteó que el Gobierno "se comió 90 días de ataques" sin haber sido avisado de la estrategia jurídica del funcionario. Adorni intentó defenderse recordando que hasta asumir había sido "un ciudadano más" que sufrió los vaivenes de la economía.
Dentro del Gobierno hay quienes ya evalúan la eventual moción de censura opositora como una salida conveniente antes que un problema.

