Daniela “La Chepi” Viaggiamari" habló de su salud y sorprendió al revelar: “La anorexia nerviosa es algo con lo que convivo”. A pocos días de debutar en la conducción de El Juego de la Oca, Dani  buscó concientizar a sus seguidores acerca de los trastornos alimenticios. Además de compartir su felicidad por sus nuevos proyectos, la influencer no duda en exteriorizar sus intimidades más personales. 

“Yo tengo mucho público adolescente, y la verdad es que uno muestra todo lo lindo en las redes sociales. Yo no estoy flaca porque me cuido, soy saludable o entreno, estoy flaca porque tengo anorexia nerviosa y eso no está bueno”, se preocupó de comunicar Dani. Desde el corazón continuó diciendo en el programa radial Agarrate Catalina: “Y muchos seguidores o seguidoras me dicen ‘ay que hermosa que sos, ojalá tuviera tu cuerpo’ y la verdad es que no es un cuerpo saludable”.

En la misma línea, la influencer confesó: “La anorexia nerviosa es algo con lo que yo convivo, me decían ‘ay que bueno que te puedas poner las calzas de tu hija, es lo bueno de tener talles chicos’, ¿Qué es lo bueno de eso? ¿No tener fuerzas para levantar a tu hija? No hay nada de bueno en eso”. 

Además, Dani La Chepi contó cómo hace para trabajar en el trastorno alimenticio que padece: “De a poco trato de tomarme las cosas de otra manera, intento hacer cosas para sentirme mejor y combatir lo que tengo, la anorexia es algo serio. Yo voy al médico, me cuido, preveo mis problemas en los intestinos, que son graves. Hago terapia, trato de calmarme, de estar más tranquila”.

Para concluir declaró: “Hablando con mi psicólogo descubrí que lo primero que me pasa es que proyecto el fracaso de cualquier cosa que emprendo, intento cambiar de actitud de a poco”.

Dani, la Chepi
Daniela “La Chepi” Viaggiamari habló de su salud y sorprendió al revelar: “La anorexia nerviosa es algo con lo que convivo”.

Esta no es la primera vez que Dani La Chepi habla de sus hábitos poco saludables. “Me encontré un día en mi casa a las dos de la tarde, en pantuflas, vaciándome una botella de vino. Fue mucho antes de ser mamá”, confesó hace unos meses en Almorzando con Mirtha Legrand. La solución llegó cuando empezó a tratarse con un psiquiatra. “Fue la terapia lo que me hizo decir: ´Ya está, es demasiado´. No me gustaba lo que veía en el espejo”, expresó en ese momento.

Ya superada aquella etapa, la humorista afirmó que cada tanto bebe una copa de vino. “En la pandemia volví a tomarme un vinito, cuando conocí a mi novio, que me trajo un vino de regalo y dije: ´Upa, mirá esto´. Pero puedo. Ahora lo veo y no tengo ganas, no es que tengo rechazo pero sí puedo disfrutarlo”, concluyó.