El 65% de los argentinos redujo consumos cotidianos: salidas, asados y otros gustos se vieron restringidos
El relevamiento refleja que el 51% de los consultados evalúa negativamente la situación del país y el 43% percibe que la posibilidad de entrar en una crisis económica y social es alta.
El ajuste y la desregulación económica impulsados por el gobierno nacional genera devastadoras consecuencias sobre el bolsillo de los argentinos. Una reciente encuesta realizada por la Consultora Moiguer afirmó que el 65% de los consultados tuvo que restringir de diversas maneras sus consumos cotidianos.
De la encuesta se desprende que el 61% suspendió salidas en pareja o en familia, el 58% canceló ir a tomar un café o un helado, el 56% ya no compra golosinas, el 71% dejó de hacer asados en familia y el 55% dejó de comprar gaseosas.
El relevamiento también refleja que el 51% de los consultados evalúa negativamente la situación del país y el 43% percibe que la posibilidad de entrar en una crisis económica y social es alta.
De acuerdo con la consultora, cerca de mitad de los argentinos (el 48%) considera que la capacidad de consumo de su hogar está peor o mucho peor y el 62% interpreta que los ingresos de su hogar han aumentado por debajo de la inflación.
Además, el 48% comentó que tuvo que utilizar sus ahorros para pagar gastos cotidianos y un 52% ha contraído deudas. El 41% afirma no haber realizado desde hace meses gastos suntuarios, lo que incluye golosinas, chocolates, caramelos o alguna gaseosa. Y el 83% de los argentinos ha reducido o eliminado la compra de los productos habituales.
Kioscos: flojas ventas"Las ventas cayeron fácilmente un 50%. El año pasado teníamos mejor venta que ahora. Bajaron mucho las ventas en general. Ahora que viene el calorcito es época de bebida, deberían venderse y no se están vendiendo en el mismo volumen del año pasado para esta fecha", expresó un comerciante del barrio porteño de Palermo, en diálogo con una señal televisiva, con el informe de Moiguer como referencia.
Además, contó que sus clientes están optando mucho por segundas marcas en todos los productos. "Las gaseosas se venden muy poco, se compran más aguas. Tuvimos que traer aguas de segundas marcas también", indicó.
Marcelo, el kiosquero consultado, contó que es habitual que las personas consulten por un producto que quieren llevar y al enterarse del precio terminen llevando una segunda opción más económica. Y señaló que hay una gran diferencia de precios entre los productos nacionales y los importados. "Una golosina nacional ronda los 800 pesos y la importada está 3.000 pesos. Es mucha la diferencia, con el precio de una te llevas casi tres", detalló.
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Acto seguido, mostró su preocupación ante el aumento de las tarifas y contó que en el último mes le vino una boleta de luz superior a los 200.000 pesos, por lo que tuvieron que dejar de usar una de las dos heladeras que tenían en el local para abaratar costos.
Otro drama que afrontan es el de la suba de los alquileres que, según contó, subieron un 300% en comparación con el mismo mes del año anterior. "Estamos haciendo malabares para seguir funcionando", completó.
Cada vez menos asadoEn el caso del asado, es inevitable tomar en cuenta que cada vez resulta más costoso para la mayoría de la gente. El valor de la carne creció cerca de un 120% desde enero.
De hecho, en los primeros nueve meses del año, es decir casi el mismo período de tiempo de la gestión del presidente Javier Milei, el consumo interno de carne vacuna disminuyó un 11,3% en comparación con el mismo período del año anterior.

