El drama de los jóvenes para alquilar: mudanza a departamentos más pequeños y traslados a zonas económicas, lo más elegido en tiempos de crisis
Quienes no logran afrontar los gastos optan por regresar con sus padres o recibir de ellos una asistencia económica. En diálogo con Crónica, inquilinos contaron su situación.
Por Francisco Nutti
@franNutti
Independizarse en la Argentina resulta una misión casi imposible porque, en tiempos de crisis económica, cada vez son más los trabajadores de entre 18 y 35 años que deben utilizar el 70% de sus salarios para alquilar un monoambiente en la Ciudad de Buenos Aires, según un informe del Índice de Emancipación (IDE), realizado por el Instituto de Desafíos Urbanos Futuros (IDUF).
Cronica.com.ar recopiló testimonios de inquilinos que forman parte de esa franja etaria y pudo comprobar que la incertidumbre va de mal en peor. Con el objetivo de amortiguar el impacto de los bajos salarios, hay quienes optan por mudarse a departamentos más pequeños o afincarse en barrios donde los precios son más baratos.
“Soy arquitecto, tengo un empleo formal y tuve que irme de Recoleta porque entre el alquiler y las expensas, no me quedaba nada para vivir”, señaló a Crónica Patricio, de 33 años. “Me mudé a Congreso, me queda más cerca del trabajo y pago mucho menos, aunque eso no fue lo único que me recorté. Dejé de ir tan seguido a jugar al fútbol con amigos o a tomar cerveza. Hoy la prioridad es llegar a fin de mes sin ninguna deuda”, reconoció.
Por su parte Sofía, de 25, contó que regresó a vivir con su mamá para hacer rendir el salario. “Después de la pandemia me alquilé un monoambiente en Microcentro, pero en este último tiempo se me hizo imposible. Por eso, mi mamá me ofreció volver a su casa, en Caballito. Si bien la ayudo con los servicios, fue un alivio que me sirvió muchísimo”, explicó la joven, quien trabaja de atención al público en Palermo y estudia abogacía.
En esa línea Martín, de 28 años y profesor de educación física, contó a este medio que “alquilaba un dos ambientes en San Telmo, pero cuando cumplí contrato la dueña me pidió una cifra que no podía pagar así que decidí no renovar e irme a un monoambiente en La Boca. Si bien la escuela donde trabajo ahora me queda más lejos, tuve que hacer el esfuerzo porque si no, no llegaba a fin de mes”, precisó.
Cabe destacar que en la actualidad, los hogares inquilinos en la Capital Federal alcanzan el 36%, una cifra muy elevada si se tiene en cuenta que en décadas pasadas era posible, con esfuerzo, acceder a una vivienda.
En Mataderos y Liniers, por ejemplo, los monoambientes promedian entre $300.000 y $350.000 mensuales, en tanto que los precios de alquiler de los monoambientes en Barracas oscilan entre los $250.000 y los $400.000 mensuales, dependiendo del estado y la ubicación del inmueble.
Según Zonaprop, otro de los barios elegidos son Palermo, donde uno de 42 metros cuadrados, ronda por mes en los $487.700, Núñez: $484.700, Belgrano: $480.500 y Recoleta: $463.900. Asimsmo, en Parque Patricios los valores disminuyen a $377.100, le siguen La Boca: $366.800, Liniers: $354.900 y Villa Riachuelo: $300.000.
En el último año, la demanda de monoambientes para alquilar en Barracas y barrios del área sur de la ciudad registró un crecimiento importante. Justamente, ese aumento se debe, en gran medida, a factores como el crecimiento de la población joven y la búsqueda de opciones más accesibles en términos de precio.
Un informe realizado por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Escuela Interdisciplinaria de Alto Estudios Sociales (IDAES) de la UNSaM, el Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR) del Conicet y el Instituto de Geografía de la UBA, detalló que “desde 2024 los hogares inquilinos firman contratos por períodos más cortos. El porcentaje que firmó contratos por tres años de duración, el plazo establecido por la ley derogada, se redujo a la mitad: del 40% al 20%”.
Por otro lado, la investigación visibilizó una situación económica cada vez más precaria de la población inquilina: el 62% de los hogares inquilinos declara ingresos por debajo de la línea de pobreza.
Además, se supo que casi el 40% destina más de la mitad de sus ingresos a pagar el alquiler (6% más que el año pasado), el 60% está atrasado con el pago de los servicios básicos de los hogares y aumentó, también 6%, la cantidad de hogares que se endeudó para poder pagar el alquiler
Esto se enmarcó en la decisión del Gobierno nacional de quitar subsidios y habilitar aumentos de los bienes y servicios esenciales del sostenimiento de la vida, con un incremento del 374% del costo de los servicios desde diciembre, explicado principalmente por las actualizaciones de las tarifas.
Aumento en los costos de vivienda en Buenos Aires
El costo de la vivienda en la Ciudad de Buenos Aires experimentó un incremento del 133,4% en lo que va del año, y un aumento interanual del 221,1%, ambos superiores a los índices de inflación. Según el "IV Monitor de la Vivienda en la Ciudad de Buenos Aires" del Centro de Estudios Metropolitanos (CEM), la situación se agrava para los inquilinos, quienes enfrentan altos costos en un mercado cada vez más restringido.
Asismismo, el CEM destacó que, tras la derogación de la Ley de Alquileres, la oferta de propiedades en alquiler aumentó inicialmente un 14%. Sin embargo, en julio se registró una caída cercana al 8%, y en los meses posteriores se estabilizó en torno a las 20.000 unidades disponibles. La eliminación de esta ley no logró reducir de forma sostenida la falta de viviendas accesibles, manteniendo la presión sobre los costos de alquiler.

