Escapada gastronómica: conocé el pueblo que convirtió al asado con cuero en su fiesta más tradicional
A pocos kilómetros de la Capital Federal, un destino rural se presenta como la opción ideal para desconectarse del ritmo urbano y disfrutar de la tranquilidad bonaerense. Además, su identidad marcada por lo criollo lo transforman en un punto de encuentro para turistas y locales.
Las carnes a la parrilla son un ícono de la gastronomía argentina, ya que son apreciadas no solo por su sabor sino también por la diversidad de técnicas de cocción que permiten resaltar distintos matices. Desde el más tradicional hasta preparaciones más elaboradas, cada corte puede transformarse en una experiencia culinaria única según el tipo de fuego, el tiempo de cocción y los condimentos utilizados.
Dando un giro distintivo a esta tradición, existe un pueblo “poco conocido” que se especializó en el asado con cuero, convirtiéndose en escenario de una celebración anual que combina historia, costumbres locales y espectáculos culturales. Cada año, residentes y visitantes se reúnen para disfrutar de esta experiencia que refleja la identidad y el patrimonio de la región.
Ubicado en el corazón de la provincia, este pequeño poblado se distingue por su entorno rural, su hospitalidad y su fuerte arraigo a las tradiciones criollas. Sus calles y paisajes invitan a una escapada tranquila, donde la combinación de naturaleza, gastronomía y costumbres locales ofrece un recorrido auténtico por la vida del interior bonaerense.
Un pueblo bonaerense con historia y tradiciónCortínez es un pequeño pueblo rural ubicado en la provincia de Buenos Aires, conocido por su fuerte identidad criolla y sus tradiciones vinculadas a la vida de campo. Con pocos habitantes, se destacó a lo largo del tiempo por mantener costumbres típicas y un estilo de vida tranquilo, alejado del ritmo urbano.
Se encuentra a aproximadamente 350 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Para llegar, la opción más común es tomar la Ruta Nacional 5 hasta la localidad de Trenque Lauquen y luego seguir por caminos provinciales que conducen directamente al pueblo. Además, se ubica cerca de otros destinos turísticos rurales, como Villa Espil, Carlos Keen, entre otros.
La geografía del lugar se caracteriza por extensas llanuras, campos cultivados y pastizales que reflejan el paisaje típico del oeste bonaerense. Los horizontes amplios y la tranquilidad del entorno contribuyen a la sensación de desconexión y contacto directo con la naturaleza.
Entre las principales actividades turísticas se destacan los recorridos por estancias, la degustación de platos típicos y la participación en eventos culturales. También es frecuente que los visitantes disfruten de caminatas por senderos naturales y de la observación de la fauna y flora local, propias del paisaje pampeano.
La cultura y las tradiciones están profundamente arraigadas en la vida cotidiana de sus habitantes. La música folclórica, la gastronomía local y los festejos tradicionales forman parte de la identidad del pueblo, transmitiendo de generación en generación el valor de la historia y la vida rural.
Se dice que Cortínez es un pueblo detenido en el tiempo porque conserva edificaciones antiguas, tradiciones centenarias y un ritmo de vida que no ha sido alterado por la modernidad ni la urbanización acelerada. Esta característica lo convierte en un destino ideal para quienes buscan autenticidad y tranquilidad.
Su casco histórico refleja la arquitectura rural tradicional, con construcciones bajas, fachadas sencillas y calles tranquilas que permiten recorrer el lugar sin prisas, apreciando la esencia de la vida de campo. Los imperdibles son la vieja estación de trenes y los viejos bodegones.
Uno de los eventos más destacados es la Fiesta del Asado con Cuero, una celebración anual que atrae a turistas y amantes de la gastronomía. Durante el festejo, los visitantes pueden disfrutar de carnes preparadas al estilo tradicional, espectáculos culturales y actividades que ponen en valor la historia del pueblo y sus costumbres.
La festividad se consolidó como un punto de encuentro regional, donde la tradición criolla se mezcla con la música, danzas folclóricas y muestras artesanales. Cada año, la fiesta refuerza la identidad local y convierte a Cortínez en un referente de la cultura bonaerense, ofreciendo una experiencia única para quienes buscan sumergirse en la auténtica vida del interior del país.

