RESISTENCIA

Expo Norte Grande: la historia resiliente detrás de una empresa de metalmecánica que no para de crecer

Gerardo Wouchuck celebró la convocatoria para participar del evento que se desarrolla en la ciudad de Resistencia, Chaco, y habló con cronica.com.ar, sobre el nuevo desafío en el que trabajan, un prototipo de enrolladora.

Desde que Gerardo Wouchuck era pequeño, su padre, de raíces ucranianas, le transmitió "el amor por los hierros", que con los años, y a costa de mucho esfuerzo y dedicación, los llevó a que juntos se pusieran sobre sus hombros, el desafío de darle vida a un emprendimiento, que hoy, a poco de cumplir 40 años, se constituye en una empresa metalmecánica, cuyo principal fuerte es la cosecha de algodón, por la que fue convocado a participar de la primera edición de la Expo Norte Grande, que se lleva adelante en la ciudad de Resistencia, Chaco, dónde exponen el nuevo prototipo de enrolladora en el que trabajan.

"Que nos inviten a participar de esta expo, siendo de una localidad del interior, y que nuestro Gobierno se fije en lo que hacemos, nos hace sentir orgullosos e importantes", destacó Gerardo Wouchuck, en diálogo con cronica.com.ar, quien además destacó el "apoyo" que recibe de parte del gobierno de la provincia de Chaco.

Expo Norte Grande: la historia resiliente detrás de una empresa de metalmecánica que no para de crecer
La emprensa emplea a 20 trabajadores.

La empresa de metalmecánica está situada en la ciudad chaqueña de Las Breñas, aproximadamente a unos 250 kilémtros de Resistencia.

Allí, cuando Gerardo tenía apenas 17 años, en julio de 1983, tras la Guerra de Malvinas, junto a su padre Juan, fundaron la empresa que fue nombrada con su apellido, que en ucraniano significa "hijo de lobo" y que actualmente le da empleo a 20 personas, y a otras 15 de manera indirecta.

"A pesar de los altibajos siempre se mantiene firme", afirmó Gerardo.

Actualmente, el fuerte de "Wouchuck" es la cosecha de algodón, "pero como es un producto que tiene muchas subidas y bajadas", también se dedican a hacer servicios a empresas de trabajo, expresó. 

Sin embargo, el camino no fue tarea sencilla."Empezamos muy de abajo, la sufrimos bastante", contó Gerardo en diálogo con este medio. Pero su padre, tenía una cualidad que resultaba ventajosa, y es que "era una persona muy ingeniosa" que siempre "buscaba innovar". Esa fuerza de "ir hacia adelante", que él también lleva en la sangre, son las que hicieron que nunca bajaran los brazos

Así fue que "poco a poco" comenzaron a ver los resultados. Hacia el año 2000 comenzaron a incursionar en la cosecha de algodón. Gerardo contó que esa decisión fue bisagra. "Si no resulta, me dedico a otra cosa", se dijo a sí mismo, en aquel entonces.

"De ahi en más empezamos a diseñar y fabricar los equipos de cosecha que fueron muy bien aceptados por la región del norte argentino", remarcó.

En 2005, exportaron por primera vez a España, un logro que Gerardo consideró también como "un desafío muy importante", ya que ese mismo año su padre falleció y él tuvo que seguir solo con el negocio familiar.

De ahí en adelante, "Wouchuck" no paró de crecer. En el 2006 vendieron cuatro equipos más al exterior. En tanto, del 2007 hasta el 2013 inclusive comercializaron más maquinaria a Brasil. Con la exportación logró equiparse con maquinaria e incorporar tecnología

Un prototipo de enrolladora, el nuevo desafío

"Formamos una linda empresa, siempre seguimos potenciándonos y avanzando", contó Gerardo, quien además afirmó que con su equipo de trabajo, siempre están trabajando en nuevos diseños. Y el prototipo de enrolladora, que se exhibe en la Expo Norte Grande, es el reflejo de ese trabajo incansable

"Es un diseño propio, hace cuatro años que estamos incursionando en el tema", contó.

Según explicó, la ventaja que tiene esta maquinaria, que aún no está finalizada, es cosechar el algodón "en un solo proceso", de manera que "en vez de llevar el algodón en granel, el rollo puede esperar en el campo". 

Expo Norte Grande: la historia resiliente detrás de una empresa de metalmecánica que no para de crecer
El prototipo de enrolladora de algodón.

"Queremos lograr que el algodón no vaya al granel, sino que se pueda hacer un rollito y sea depositado en el campo, de manera que no tenga que ser urgente el levantamiento para llevarlo a la desmontadora, sino que pueda esperar", explicó.

Sin embargo, los tiempos son lentos, ya que la maquinaria solo puede ser probado en época de cosecha. Pero a Gerardo, lo mantiene despierto el desafío de seguir intentando, y asegura que no parará hasta ver la enrolladora en actividad.

Mientras posa su mirada al horizonte en busca del nuevo objetivo, sostiene convencido que "trabajando en equipo, y con esfuerzo", no hay nada imposible. 

“De chico jugaba a ser empresario hoy de grande lo estoy haciendo sin darme cuenta. ¿Porqué no puedo soñar en el día de mañana, fabricar la cosechadora completa. Desde la rueda, hasta el último tornillo?”, concluyó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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