Ni Cacheuta ni Copahue: el rincón termal que pocos conocen y es perfecto para el frío
Entre sierras, este rincón ofrece aguas mesotérmales al aire libre y un entorno perfecto para relajarse de la rutina, alejarse del ruido urbano y reconectar con lo importante de la vida.
Argentina no solo deslumbra con sus paisajes imponentes, sino que también se destaca por su amplia oferta en turismo termal. De hecho, estudios geológicos confirman la riqueza mineral de sus aguas y alimentan complejos que brindan experiencias reconfortantes al alcance de todos.
Aunque muchas personas asocian este tipo de viajes con piletas o parques acuáticos, lo cierto es que este tipo de destinos mejoró ampliamente su oferta de actividades e incorporó los paisajes dentro de su catálogo de alternativas.
Entre esos paraísos poco conocidos hay un complejo que sorprende por su entorno natural y atmósfera silenciosa, lejos del caos urbano. Sus aguas templadas y cristalinas, ideales para el invierno, se esconden entre valles verdes y brindan una escapada única para renovar cuerpo y mente.
El rincón termal que pocos conocen y es perfecto para el fríoLas Termas de El Quicho son un tesoro termal escondido en el norte de Córdoba. Más precisamente, están ubicadas a unos 20 kilómetros de Serrezuela, una pequeña localidad que pertenece al departamento Cruz del Eje.
Aunque alejadas de los circuitos turísticos más populares, el complejo están relativamente cerca de destinos reconocidos como las Salinas Grandes, un vasto salar que ofrece paisajes únicos, y el límite territorial de La Rioja. Esta proximidad permite a los visitantes combinar la experiencia termal con la exploración de otros atractivos de la región.
Para llegar desde la ciudad de Córdoba, se debe tomar la Ruta Nacional 38 hacia el norte hasta llegar al pueblo en cuestión. Desde allí, se continúa por la calle Amado Nervo y luego por un camino de tierra de aproximadamente 25 kilómetros que conduce directamente al complejo termal.
Estas aguas mesotérmales surgieron de manera accidental en la década de 1980, cuando se perforaba un pozo para abastecer a una escuela local. Lo que se descubrió fue una fuente natural que con los años se convirtió en un atractivo turístico para quienes buscan relajación y bienestar en un entorno natural.
Actualmente, el complejo cuenta con piletones al aire libre donde las aguas alcanzan temperaturas de hasta 40 grados Celsius y son reconocidas por sus propiedades terapéuticas. Ricas en minerales como cloruros y sulfatos, son recomendadas para tratar afecciones de la piel, problemas linfáticos, secuelas de traumatismos y tiene efectos sedantes o relajantes.
Elegir las Termas de El Quicho es optar por una experiencia distinta, lejos del bullicio de los destinos masivos. Es la oportunidad de sumergirse en aguas curativas, disfrutar de la tranquilidad del paisaje y reconectar con uno mismo en un rincón poco explorado de Córdoba.
Por otro lado, Termas de Quicho se presenta como una alternativa para pasar el día y utilizar todas las infraestructuras que presta el camping del sitio, entre los que se encuentra asadores, mesadas, baños y una proveeduría que atiende todo el año.
Asimismo, el entorno geográfico de las termas es característico del norte cordobés, con paisajes semiáridos, vegetación autóctona y cielos despejados. Esta combinación de clima seco y aguas termales crea un ambiente propicio para el descanso y la desconexión.
Respecto a la gastronomía, se pueden encontrar algunos puestos de comidas típicas del lugar, donde el producto icónico es el cabrito, un manjar que caracteriza a la región y se puede degustar de distintas maneras. También hay que destacar todo lo que tiene que ver con la producción caprina y los productos del olivo.

