Ni Jordán ni Fiambalá: las termas escondidas en la altura de las sierras que invitan a recargar cuerpo y alma
Un rincón poco conocido, rodeado de naturaleza pura y silencio absoluto. Su mayor encanto: busca cortar la rutina urbana y sumergirse en una pausa real, lejos de todo.
Recorrer Argentina es descubrir una riqueza natural y cultural que sorprende en cada provincia. Desde montañas imponentes hasta pueblos detenidos en el tiempo, el país invita a viajar sin salir de sus fronteras. De hecho, cada región guarda tesoros únicos, muchos aún poco explorados por el turismo masivo, y propone una forma de reconectar con lo auténtico.
Entre paisajes áridos y sierras majestuosas, existe un rincón que combina bienestar, naturaleza y silencio. Sus aguas cálidas emergen en plena altura y son conocidas por sus propiedades curativas. Además, rodeado de tranquilidad, este destino es ideal para quienes buscan una pausa real.
Las termas escondidas en la altura de las sierras que invitan a recargar el cuerpo y almaA tan solo 15 kilómetros al norte de Tinogasta, en la provincia de Catamarca, se encuentra el complejo termal La Aguadita. Este rincón serrano se destaca por su entorno natural imponente y sus aguas mesotermales de propiedades terapéuticas para quienes buscan descanso, salud y conexión con la naturaleza.
Para llegar al destino desde San Fernando del Valle de Catamarca, se debe tomar la Ruta Nacional Nº 38 hacia el sur y luego empalmar con la Ruta Nacional N.º 60 en dirección oeste, rumbo a Tinogasta. Una vez allí, se recorren 15 kilómetros hacia el norte por camino señalizado hasta llegar al complejo.
El trayecto total es de aproximadamente 280 kilómetros y puede realizarse en unas 4 horas en vehículo particular, atravesando paisajes áridos, quebradas y zonas de viñedos característicos del oeste catamarqueño. Asimismo, existe la posibilidad de contratar servicios turísticos que ofrecen tours por la zona.
Las aguas termales de La Aguadita poseen una composición única: son sulfatadas, cloruradas, alcalinas, bicarbonatadas, sódicas y cálcicas, con una temperatura promedio de entre 29 y 35 grados. Gracias a esta combinación, se recomiendan especialmente para tratar afecciones nerviosas, reumatismo, artritis y problemas de la piel.
Más alla de los beneficios de salud, el complejo cuenta con cuatro piletas naturales ubicadas junto a un arroyo, a las que se accede por cómodas escalinatas. Además, dispone de quinchos, cabañas, sanitarios, duchas, asadores y comedor, lo que permite a los visitantes disfrutar de una estadía cómoda y en contacto directo con el entorno.
De esta manera, el baño termal eleva la temperatura corporal, favorece la circulación sanguínea, mejora la oxigenación de los tejidos y ayuda a eliminar toxinas. También estimula las funciones del estómago, el hígado y el metabolismo en general, siendo útil para procesos digestivos y desintoxicantes.
Desde las instalaciones se puede admirar una vista privilegiada de la Sierra del Abaucán, donde se distingue claramente la silueta del “Gigante Dormido”, una formación natural que suma un valor paisajístico y simbólico al lugar. La experiencia se completa con el aire puro de la altura y la quietud de la zona.
Más allá de las termas, también vale la pena visitar la localidad de Tinogasta, la cual está ubicada a orillas del río Abaucán y rodeada por sierras, viñedos y paisajes desérticos. Su clima seco y soleado durante gran parte del año la convierte en un destino ideal para el descanso, el turismo rural y las escapadas pensadas para cargar energías.
Entre sus principales atractivos se destacan el circuito de bodegas artesanales, la Ruta del Adobe, que recorre construcciones históricas hechas con tierra cruda, y los numerosos balnearios naturales en los alrededores. Además, es punto de partida para excursiones al Paso de San Francisco, que conecta con Chile, y a otros destinos de altura como Fiambalá y sus famosas termas.
La localidad ofrece múltiples propuestas turísticas para el visitante. Otro atractivo es el Parque Arqueológico de Watungasta, que conserva restos de un antiguo asentamiento diaguita. Asimismo, invita además a disfrutar de caminatas, ciclismo y fotografía en paisajes únicos del oeste catamarqueño.

