Ni Río Hondo ni Jordán: el pueblo de montaña con termas "soñadas" para relajar y olvidarse de la rutina
Rodeado de paisajes naturales y lejos del ruido de la ciudad, este rincón escondido en las sierras ofrece aguas termales ideales para descansar el cuerpo y la mente para una escapada de fin de semana sin gastar una fortuna.
Hay momentos en los que el cuerpo y la mente piden una pausa, una escapada que permita soltar las tensiones diarias y conectar con lo más esencial que es el interior. En esos días donde la rutina pesa, nada mejor que buscar un lugar tranquilo, cerca de la vida silvestre y con un encanto especial, como este pueblo de montaña que guarda unas termas naturales “soñadas” para descansar, relajarse y renovar energías lejos del bullicio.
Aunque muchos piensen primero en Río Hondo o en las aguas del Jordán, este rincón escondido entre las sierras sorprende por su tranquilidad y belleza. Rodeado de naturaleza, lejos del ruido y el movimiento urbano, invita a sumergirse en sus aguas cálidas sin tener que gastar una fortuna.
El pueblo en medio de la montaña que tiene unas increíbles termas para visitar algún fin de semanaCacheuta es ese lugar de montaña que muchos mendocinos y turistas eligen cuando necesitan cortar con la rutina. Está a menos de una hora de la ciudad de Mendoza, a 40 kilómetros en el Departamento Luján de Cuyo, al pie de los cerros y a la orilla del río, y tiene todo para pasar un día tranquilo o quedarse a disfrutar más tiempo.
Lo que más lo caracteriza son sus aguas termales, que brotan naturalmente a distintas temperaturas y te dejan como nuevo después de un buen chapuzón y además tiene historia también. En sus épocas de esplendor, pasaba el tren y la estación era el corazón del pueblo. Hoy, aunque ya no circula, la estructura sigue en pie y se puede cruzar el río por el puente colgante, uno de los rincones más fotografiados, un lugar que fue creciendo sin perder esa esencia simple y amable de los pueblos de montaña.
Hay opciones para todos: un parque termal con spa, quinchos para llevar la vianda, parrillas, cabañas y hasta puestos con artesanías o comidas caseras. También hay aventuras para los que se animan a tirarse en tirolesa o salir de trekking. Podés ir por el día o quedarte el fin de semana.
Y desde que abrieron el túnel nuevo por la ruta del perilago, llegar es más fácil y rápido. El paisaje ya vale el viaje, y una vez que estás ahí, el cuerpo se relaja solo, ideal para quienes buscan desconectarse sin irse tan lejos ni gastar una fortuna. Allí, se puede pasar el día entre aguas cálidas, caminatas por senderos de montaña y almuerzos tranquilos con sabor casero. Incluso sin grandes planes, solo sentarse a contemplar el entorno se vuelve una forma de recargar energías sin esfuerzo.

