SORPRESA

Ni Carlos Paz ni Cosquín: el pueblo serrano que conquista con su delicioso Camino del Alfajor

En lo alto de las sierras, un pequeño destino cautivado por su encanto europeo, propuestas artesanales y un circuito dulce que despierta todos los sentidos. Ideal para quienes buscan algo distinto, lejos del bullicio y cerca de lo auténtico.

Empezaron las vacaciones de invierno y miles de personas comenzaron a movilizarse por diferentes sitios del país. Entre escapadas cortas, viajes familiares y propuestas de relax, el turismo interno vuelve a tomar protagonismo en esta temporada marcada por el receso escolar y las ganas de desconectar.

Dentro de las opciones más populares, las sierras cordobesas se presentan como un destino muy completo y en sintonía con el bolsillo actual. Paisajes imponentes, actividades al aire libre, una fuerte identidad cultural y una excelente oferta gastronómica hacen de esta región una de las más elegidas por viajeros de todas las edades.

Más precisamente, existe un pueblito con aires europeos que invita a disfrutar de una experiencia distinta: un Camino del Alfajor que propone recorrer rincones encantadores mientras se degustan sabores y texturas únicas. Entre aromas dulces, recetas tradicionales y vistas de ensueño, este recorrido se convierte en un plan imperdible para quienes aman descubrir lugares con encanto y buena cocina.

El pueblo cordobés con aire europeo que sorprende con su Camino del Alfajor

En el corazón de las sierras de Córdoba se encuentra La Cumbrecita, un pequeño pueblo peatonal que parece detenido en el tiempo. Rodeado de montañas, bosques y arroyos cristalinos, este rincón encantador se destaca por su estética alpina, su tranquilidad absoluta y una propuesta turística que combina naturaleza, cultura y sabores únicos.

Ubicada a poco más de 120 kilómetros de la ciudad de Córdoba capital y a unos 40 de Villa General Belgrano, de hecho, se esconde en el Valle de Calamuchita. Se accede por la ruta provincial 5, tomando un desvío en Villa Berna, y es posible llegar tanto en vehículo particular como mediante excursiones. Además, su cercanía con otros destinos turísticos la convierte en una escapada ideal dentro del circuito serrano.

Su geografía está dominada por cerros altos, bosques de pinos y ríos que atraviesan el paisaje con postales cambiantes según la estación. En invierno puede sorprender con nevadas, en verano ofrece frescura natural y en otoño y primavera se llena de colores intensos. Esta riqueza natural invita al descanso, la contemplación y las actividades al aire libre.

Entre los atractivos naturales más visitados están la Cascada Grande y La Olla. La primera es una caída de agua impactante a pocos minutos del centro, rodeada de grandes rocas y vegetación serrana. La segunda, una pileta natural que se forma en el río, es elegida por quienes quieren nadar o simplemente disfrutar del entorno.

Cascadas, ríos y mucha naturaleza en La Cumbrecita.  
Cascadas, ríos y mucha naturaleza en La Cumbrecita.  

Uno de los espacios más convocantes para familias es el Parque Temático Peñón del Águila, que combina aventura, naturaleza y espectáculos. Tirolinas, puentes colgantes, circuitos de trekking, gastronomía centroeuropea y shows al aire libre forman parte de una experiencia completa en plena montaña.

Las actividades turísticas en La Cumbrecita incluyen senderismo, fotografía de paisajes, avistaje de aves, cabalgatas y caminatas suaves entre pinos. También es común disfrutar de una merienda con vista panorámica o visitar ferias de artesanos que ofrecen productos hechos a mano con identidad serrana.

Viví una aventura en La Cumbrecita. 
Viví una aventura en La Cumbrecita. 

Uno de los aspectos más distintivos del pueblo es su arquitectura con influencias centroeuropeas. Las casas de madera, los techos a dos aguas, los jardines cuidados y las calles empedradas sin tránsito vehicular construyen una atmósfera que remite a los Alpes. Esa estética, junto a su ritmo pausado, hace que muchos lo describan como “un pueblo detenido en el tiempo”.

En cuanto al hospedaje, La Cumbrecita cuenta con una amplia variedad de opciones. Hay hoteles boutique, hosterías, cabañas, posadas y alojamientos ecológicos integrados al paisaje. Muchos conservan el estilo alpino, mientras otros apuestan a la modernidad y el confort, siempre en armonía con el entorno natural.

Un destino que parece Europa, pero tiene costumbres argentinas. 
Un destino que parece Europa, pero tiene costumbres argentinas. 

La propuesta cultural también ocupa un lugar importante: festivales, talleres, presentaciones de música, exposiciones y eventos de inspiración europea se desarrollan a lo largo del año. La comunidad local mantiene vivas las costumbres y ofrece al visitante una experiencia cálida y auténtica.

La Cumbrecita invita a recorrer el famoso Camino del Alfajor, un circuito que reúne a productores artesanales que elaboran alfajores únicos. Cada uno con recetas propias, sabores originales y presentaciones que combinan tradición con creatividad. Desde rellenos clásicos hasta versiones con frutas, licor o chocolate amargo, el paseo es una delicia.

 

 

 

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