¿CUÁL ES?

Ni Goya ni Esquina: el pueblo rural que compite por ser el mejor destino turístico del mundo

Este rincón poco conocido del Litoral, con paisajes increíbles y múltiples propuestas para los visitantes, quedó entre los ocho finalistas al premio de la ONU a los “Mejores Destinos Turísticos Rurales” del 2025.

Desde 2021, la Organización Mundial del Turismo (ONU Turismo) entrega el reconocimiento Best Tourism Villages a destinos rurales que se destacan por preservar su identidad, promover el desarrollo sostenible y ofrecer experiencias auténticas. De esta manera, el premio busca visibilizar comunidades que logran equilibrar el turismo con la vida local, la cultura y el entorno natural.

Como cada año, Argentina selecciona algunas “perlitas” que se diferencian por su propuesta integral: contacto con la naturaleza, tradiciones vivas, hospitalidad y un ritmo lejos del turismo masivo. Además, se destaca que estos lugares representan una forma alternativa de viajar, donde el entorno y la cultura local son protagonistas.

En esta edición, el lugar elegido para representar al país es una pequeña localidad “desconocida” del Litoral, ubicada a orillas de los Esteros del Iberá. Su propuesta se aleja del circuito tradicional: invita a una estadía inmersiva, en pleno contacto con la biodiversidad, el paisaje y el estilo de vida del humedal más emblemático del país.

¿Cuál es el pueblo de Corrientes que compite por ser el mejor destino turístico del mundo?

El destino seleccionado para representar a la Argentina en el concurso Best Tourism Villages 2025 es Colonia Carlos Pellegrini, una pequeña localidad ubicada en el corazón de los Esteros del Iberá y dentro departamento San Martín, provincia de Corrientes.

Aunque aún no goza de la fama de otros destinos turísticos del Litoral, el pueblo se encuentra muy cerca de atractivos reconocidos como Mercedes, portal de acceso al Iberá, y a una distancia razonable de Corrientes capital, Ituzaingó, Paso de la Patria y Goya. Esto lo convierte en una excelente opción para quienes buscan un viaje auténtico sin alejarse demasiado de centros más desarrollados.

Para llegar desde la ciudad de Corrientes se deben recorrer unos 330 kilómetros, principalmente por la Ruta Nacional 123 y caminos rurales que cruzan humedales y estancias. Desde Buenos Aires, la distancia es de aproximadamente 830 kilómetros en vehículo. También es posible viajar en micro hasta Mercedes y desde allí continuar en transporte local hacia la reserva.

Geográficamente, Colonia Carlos Pellegrini se sitúa en el centro del Parque Nacional Iberá, rodeada de lagunas, esteros y bosques nativos. Su medioambiente es plano, dominado por espejos de agua y pastizales, lo que lo convierte en un santuario natural de biodiversidad. El trazado del pueblo es sencillo y pintoresco: calles de tierra, casas bajas, pasarelas de madera y una atmósfera que combina silencio, tradición y vida silvestre.

Considerado uno de los humedales más importantes de Sudamérica y del mundo, con más de 1,3 millones de hectáreas protegidas, constituyen una reserva natural única que alberga especies emblemáticas como el yacaré, el ciervo de los pantanos, el carpincho, el aguará guazú y una gran variedad de aves. 

Lejos del ruido de la ciudad, un pueblo rodeado de esteros (IMG: La República Digital).
Lejos del ruido de la ciudad, un pueblo rodeado de esteros (IMG: La República Digital).

Desde Carlos Pellegrini, los visitantes pueden realizar safaris fotográficos, paseos en lancha por las lagunas, avistaje de fauna, caminatas guiadas por senderos interpretativos, cabalgatas, canotaje, y experiencias culturales con guías locales. Cabe destacar que el turismo aquí es de bajo impacto, con emprendimientos comunitarios que se encargan de mantener el compromiso con la sostenibilidad, la identidad regional y la conexión directa con la naturaleza.

Dada esta característica, la oferta de hospedaje en Carlos Pellegrini es variada y con fuerte impronta local: desde posadas familiares y hospedajes rurales hasta eco-lodges inmersos en la naturaleza, muchos de ellos gestionados por vecinos del lugar. La atención es cálida y personalizada, ideal para quienes valoran la hospitalidad auténtica. 

Vivi una aventura en Carlos Pellegrini.
Vivi una aventura en Carlos Pellegrini.

En cuanto a la gastronomía, predominan los sabores regionales: platos caseros con pescado de río, guisos criollos, chipá, dulces artesanales y preparaciones típicas a base de mandioca, maíz y carne de caza. De hecho, comer en este pueblo es una experiencia que conecta al viajero con la identidad del Iberá.

Sin dudas, Carlos Pellegrini ofrece algo difícil de encontrar: una conexión profunda con la naturaleza y la cultura local, sin intermediarios. Es un destino donde el tiempo se desacelera, el entorno impacta y cada día trae una experiencia distinta, ya sea el canto de las aves al amanecer, una charla con pobladores o una travesía por los humedales. Ideal para quienes buscan autenticidad, sostenibilidad y belleza sin filtros.

 Carlos Pellegrini ofrece variedad de alternativas de turismo.
 Carlos Pellegrini ofrece variedad de alternativas de turismo. 
Esta nota habla de: