Ni Humahuaca ni Iruya: el pueblo oculto en la montaña al que solo se llega a caballo y la aventura es imperdible
Lejos del ruido de la ciudad, este pequeño paraje de montaña regala paisajes que parecen sacados de un sueño. Con tradiciones intactas y una tranquilidad absoluta, lo cual es ideal para quienes buscan desconectar y vivir una experiencia auténtica en plena naturaleza.
Dentro de la región de Cuyo, la provincia de San Juan se destaca por albergar un sinfín de maravillas naturales. Desde imponentes cordones montañosos hasta valles silenciosos y cielos despejados, ofrece postales únicas que combinan la aridez del desierto con la majestuosidad de la Cordillera de los Andes.
Uno de esos rincones es un pequeño poblado ubicado en el noroeste, es decir, alejado de las rutas turísticas tradicionales, este sitio conserva una esencia rústica, con calles de tierra, casas sencillas y una comunidad que vive al ritmo de la naturaleza. Allí, el silencio es protagonista y el entorno invita al descanso.
El pueblo oculto en la montaña al que solo se llega a caballo y la aventura es imperdiblePasleam es una pequeña localidad ubicada en el departamento de Iglesia, al noroeste de la provincia de San Juan y en plena región de Cuyo. Dentro de las propuestas turísticas de dicha zona, se presenta como un destino completamente desconocido.
Para llegar al pueblo, se parte desde la ciudad capital rumbo al norte por la Ruta Nacional 40 y luego se accede por caminos provinciales hasta ingresar al departamento de Iglesia. El recorrido total es de aproximadamente 300 kilómetros. Se encuentra relativamente cerca de destinos conocidos como Rodeo, Dique Cuesta del Viento y el Parque Provincial San Guillermo, por lo que puede incluirse fácilmente dentro de un itinerario turístico por la región.
Se dice que a Pasleam solo se accede a caballo porque, en efecto, no hay caminos vehiculares habilitados hasta el centro del paraje. Sin embargo, hay huellas y senderos desde localidades cercanas como Las Flores o Malimán. El acceso más habitual es a través de la travesía de montaña, caminos que eran utilizados históricamente por arrieros y familias de la zona.
Este aislamiento geográfico y la ausencia de rutas asfaltadas hacen que el asenso a caballo sea el medio de transporte más seguro y eficiente para llegar. Además, este tipo de acceso refuerza la idea de que es un pueblo detenido en el tiempo, donde la conexión con lo natural y lo tradicional sigue siendo parte de la vida cotidiana.
Lo que más llama la atención de Pasleam es su entorno natural: el pueblo está rodeado de sierras bajas, caminos de tierra y un paisaje de tonos ocres y rojizos que varían según la hora del día. La amplitud del cielo y la pureza del aire lo convierten en un lugar ideal para la observación del paisaje, las estrellas y la fotografía de naturaleza.
De clima seco, alma rural y naturaleza imponente, este poblado es uno de los secretos mejor guardados del norte sanjuanino, ideal para quienes buscan desconectar y explorar paisajes auténticos lejos del turismo masivo.
Un pequeño río de aguas cristalinas atraviesa la zona, alimentado por deshielos y arroyos cordilleranos. A pocos kilómetros del pueblo, una cascada natural sorprende por su belleza, especialmente durante el verano, cuando el caudal aumenta y se convierte en un punto de encuentro para locales y visitantes. El sonido del agua se mezcla con el silencio del valle, generando una atmósfera de calma única.
Si bien Pasleam es un lugar tranquilo, también ofrece alternativas para los amantes de la aventura: caminatas por senderos serranos, cabalgatas, mountain bike y travesías en 4x4 son algunas de las actividades que pueden realizarse en los alrededores. Además, su cercanía a zonas de montaña lo convierte en una base perfecta para excursiones más exigentes.
Caminar por el pueblo es como retroceder varias décadas. Las construcciones de adobe, las calles sin pavimentar y la vida comunitaria basada en la agricultura y la ganadería reflejan una forma de vida que se mantiene casi intacta. Las tradiciones se transmiten oralmente, y las festividades locales conservan un fuerte arraigo religioso y cultural.
Elegir Pasleam es optar por un turismo distinto: más humano, más lento y más conectado con la tierra. Es el destino ideal para quienes buscan desconectarse del ritmo urbano, reconectar con la naturaleza y descubrir la otra cara de San Juan, esa que no aparece en los folletos, pero deja una huella profunda en quienes la visitan.

