Ni Miramar ni Mar Chiquita: un histórico balneario que quedó abandonado y regala postales alucinantes
Se trata de una playa soñada: arenas claras, altos acantilados, una estética “detenida en el tiempo” y un sinfín de historias misteriosas que atraen a los turistas más aventureros y aquellos que están de paso hacia Mar del Plata.
La playa es uno de los destinos más elegidos por los argentinos que desean realizar una escapada de fin de semana sin necesidad de recorrer grandes trayectos y gastando lo menos posible.
Más allá de Miramar y Mar Chiquita, existe un punto turístico poco conocido que vale la pena visitar para “desconectarse” y descubrir la fascinante historia de uno de los balnearios más populares de la década del 70 y hoy se encuentra abandonado
¿Cómo se llama y dónde queda el histórico balneario que quedó abandonado y regala postales alucinantes?El lugar se llama El Marquesado y refiere a una pequeña localidad situada en el sur del partido de General Pueyrredón. Dada esta buena ubicación, se destaca que se encuentra próxima a los centros de Chapádmela, Miramar y Mar del Plata.
Más allá de que queda de pasada a otros populares destinos de la Costa Atlántica, no se puede dejar de mencionar que tienen un acceso perfecto para una escapada de fin de semana porque está ubicada a solamente 450 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Saliendo de CABA, se debe tomar la Autopista Ricardo Balbín hasta la intersección con la Ruta Provincial 2. Continuar por ella hasta Mar del Plata, donde se podrá avanzar por el centro de la ciudad hasta la avenida Juan B. Justo. Una vez que se llegue a la costa y por la Ruta Provincial 11 que conduce hasta allí.
La gran distinción de El Marquesado es que fue pensado como un country y complejo turístico que contaba con tres niveles de terrazas circulares con vista al mar, sombrillas, carpas, parrillas, vestuarios, juegos infantiles, una confitería, centro comercial, iluminación y un amplio estacionamiento.
Debido a diversos factores como la erosión costera y la falta de mantenimiento, el balneario fue abandonado y actualmente se encuentra en ruinas. A raíz de esta situación, se convirtió en un punto de interés porque ofrece una visión del impacto del tiempo y la naturaleza en las construcciones humanas.
Actualmente, es posible recorrer las ruinas y tomar fotografías, siempre con precaución para evitar accidentes con los restos del lugar. También se puede disfrutar de un día de playa, como en cualquier destino costero, pero con la ventaja de un ambiente mucho más tranquilo y relajado.
Dentro de las alternativas turísticas no se puede dejar de recorrer los extensos bosques de pinos y eucaliptos, admira las dunas que rodean el área; visitar los acantilados con gran diversidad geológica y paleontológica; y paseos por la costa de arena clara.
En cuanto a las actividades, aquí se puede realizar senderismo a través de caminatas por los alrededores y disfruta del paisaje natural; la observación de la flora y fauna que habitan en la zona; y relajación o meditación para aprovechar la tranquilidad del entorno marítimo.

