Paro de la CGT: sin trenes ni subtes, la vuelta a casa fue un caos, con largas filas para tomar colectivos
Al no adherir la UTA a la medida de fuerza de la CGT, los colectivos se convirtieron en el único medio de transporte disponible para moverse en una jornada compleja.
La Confederación General del Trabajo (CGT) lleva adelante este jueves un paro general por 24 horas, el tercero en la gestión de Javier Milei. Sin taxis, trenes y subtes, el único medio de transporte que funciona son los colectivos porque la UTA no se adhirió a la medida de fuerza.
Quienes decidieron trabajar igual y no adherirse al paro, o no se sumaron para que no les descuenten el día, atraviesan una vuelta a casa caótica con largas colas para poder subir a un colectivo y un evidente cuello de botella que generó importantes demoras.
"Tengo un turno médico que no puedo perder. En el tren iría más tranquila, pero en colectivo se hace más pesado porque es un viaje largo", relató una jubilada. Por su parte, una empleada de comercio comentó que viajó "cómoda" y que en su lugar de trabajo abrieron sin inconvenientes: "Hay que trabajar. Es un paro más político".
Otros usuarios destacaron que el traslado fue más relajado en algunas líneas, ya que la ausencia de clases y la posibilidad de que muchos empleados trabajen desde sus hogares, gracias a la flexibilidad de sus empleadores, evitaron que el sistema colapsara. "La verdad es que me importa más la plata que un paro. Si no trabajo gano menos", afirmó un joven.
Otra mujer expresó: "Tomo siempre el tren, pero hoy sólo colectivo, por eso estoy llegando tarde y tuve que avisarle a mi compañera. Si yo hoy me quedo en casa pierdo plata". Además, señaló que optar por un transporte de aplicación tiene un costo equivalente a "un día de trabajo", lo que lo convierte en una alternativa inviable.

