Agostina Páez habló tras la polémica por los gestos racistas de su padre: "Me dio mucha vergüenza"
La abogada santiagueña se refirió a la viralización del video de su padre, Mariano Páez, en el que reproduce los mismos gestos por los que ella fue detenida en Brasil, y detalló cómo se desencadenó el hecho.
Este lunes, la abogada santiagueña Agostina Páez, quien estuvo detenida en Brasil acusada de racismo, habló sobre la polémica que involucró a su padre, luego de la difusión de un video en el que el hombre aparece replicando los mismos gestos que tuvo la joven.
Páez logró regresar al país hace pocos días y ahora brindó una entrevista al canal de streaming OLGA, donde también se refirió a cómo se desencadenó el episodio que protagonizó y despejó dudas del supuesto encuentro con Juan Darthés.
"Me entero porque sale en los diarios de Santiago. Me quería morir... No puede ser que yo recién llegue y salga mi papá y haga esto, sabiendo todo lo que he pasado, lo que me puede complicar. Me he enojado mucho, me ha dado mucha vergüenza", aseguró la letrada en diálogo con Nati Jota.
Acto seguido, expresó: "Hasta a veces me siento mamá de mi papá. No sé por qué lo habrá hecho. Me he puesto muy mal. Cuando él me llama, no sabía qué decirme, y cuando dice lo de ‘narco, usurero', estaba repitiendo lo que otro le decía, habían ido a increparlo".
La abogada aseguró que, si bien su padre la acompañó durante el difícil proceso que atravesó en Brasil, hay "formas" que él maneja con las que no coincide, marcando así su distanciamiento respecto de la situación.
"No creo que mi papá lo hecho con una intención... No sé por qué lo habrá hecho, quisiera entender, porque siento que me ha hecho mal. No le quería hablar y ayer, en Pascuas, me mandó mensaje pidiéndome perdón", contó.
Detalles del encuentro con la esposa de Darthés
Durante la entrevista, Páez confirmó que mantuvo un encuentro en un bar de Río de Janeiro con la esposa de Juan Darthés. Según relató, la mujer le transmitió tranquilidad en medio del proceso judicial y le expresó su acompañamiento. "Me dijo que estaban orando por mí y me dio fuerzas", señaló.
En otro tramo, la letrada hizo referencia al encuentro que mantuvo con Patricia Bullrich, a quien agradeció por haberse comunicado y mostrado interés durante su situación. En paralelo, indicó que no sabe sobre eventuales gestiones diplomáticas impulsadas por el expresidente Alberto Fernández en torno a su caso.
Luego de regresar al país, la abogada aseguró que empezó a recibir mensajes intimidatorios y amenazas de muerte dirigidas tanto a ella como a su hermana, situación que, según expresó, la afectó profundamente. "Eso me golpea mucho", afirmó.
Para poder abandonar Brasil y retirarse la tobillera electrónica debió cumplir con el pago de una caución judicial cercana a los 20.000 dólares. A ese monto se sumó una reparación económica establecida por la justicia brasileña: unos 50.000 dólares en total destinados a las tres personas involucradas en el hecho ocurrido en el bar de Ipanema.
Ese acuerdo económico, junto con las disculpas y la unificación de cargos, formó parte de las condiciones que permitieron evitar una eventual condena de prisión efectiva y habilitaron su regreso a Argentina.
"Tuve una crisis, no lo podía creer"
Páez explicó que tomó conocimiento de la denuncia a través de un mensaje de WhatsApp. Según relató, en un primer momento tanto ella como sus acompañantes dudaron de la veracidad del aviso.
"Nos pedían información personal. Después nos llegó otra notificación y ahí sí decía por injuria racial y que nos teníamos que presentar en la comisaría de Rocinha", explicó. Al presentarse ante las autoridades, indicó que le comunicaron que no podía abandonar el país y que debía utilizar una tobillera electrónica.
Fue en ese momento que vio por primera vez imágenes del episodio. "Ahí me mostraron el video. Mi amiga y yo estábamos temblando", contó. La situación, de acuerdo a su testimonio, le generó un fuerte impacto emocional: "Hago una retrospectiva de la noche anterior y tuve una crisis, no lo podía creer".
En relación con su defensa, Páez señaló que en un comienzo no ofreció disculpas por recomendación de su primer abogado. Posteriormente, tras cambiar de representación legal y comenzar a trabajar con la abogada Carla Junqueira, decidió modificar su postura y avanzar con pedidos de disculpas.
La abogada reconoció que el proceso fue difícil, aunque sostuvo que la medida no fue injusta. "Es una ley que hay que cumplir. He actuado mal, he pedido perdón y voy a pedirlo mil veces más", cerró.

