Inalcanzables: alertan que los consumidores evitan los lácteos por sus altos precios y la falta de dinero
Así lo sostuvieron en diálogo con cronica.com.ar almaceneros bonaerenses, quienes advirtieron que subieron casi 10% en lo que va del año. Este medio, además, recorrió supermercados en la Ciudad de Buenos Aires.
Los productos lácteos son fundamentales por su alto contenido de calcio, esencial para fortalecer los huesos y prevenir la osteoporosis. Además, aportan proteínas de gran calidad, vitamina D y potasio, nutrientes que favorecen el crecimiento muscular y la salud del corazón. Pero esos artículos se hacen inalcanzables para gran parte de los consumidores por sus altos precios, en un contexto de preocupante pérdida de poder adquisitivo.
Así surge del contacto que tuvo crónica.com.ar este viernes con almaceneros bonaerenses y de una recorrida de este medio por comercios de la Ciudad de Buenos Aires.
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"El litro de leche está en $1.950. Los lácteos ya ni se venden porque hay que tener en cuenta que hay postres que valen entre $3.000 y $5.000. Esos son invendibles. Salvo un yogur de oferta, de la línea económica, que vale $1.800", dijo Gustavo Mellad, dueño de un almacén situado en la localidad bonaerense de El Palomar.
El comerciante agregó: "Un postrecito de marca líder, de 95 gramos, cuesta $3.000; son tres cucharaditas".
Luego, contó que un cliente suyo dejó de comprar los dos postrecitos que adquiría diariamente por los altos precios y la pérdida del poder adquisitivo. "Me dijo: ‘¿Me estoy gastando $180.000 en postres por mes? No puedo hacerlo más'", recordó Mellad. Y agregó: "Con los sueldos que hay, resulta prohibitivo".
Escalada de precios
Por su parte, alertó sobre una escalada de precios de los productos lácteos Fernando Savore, propietario de un comercio situado en la localidad bonaerense de Villa Sarmiento, además de vicepresidente de la Federación de Almaceneros de la Provincia de Buenos Aires (FABA) y de la Confederación Nacional del sector.
"El aumento del precio de los lácteos fue de 2,5% en enero, 2,7%, en febrero; y 3%, en lo que va de marzo", precisó, para luego sintetizar: "Hablamos de casi diez 10% de incremento en sólo tres meses".
Savore, después, ejemplificó cómo impactan esas subas. "Uno puede decir: ‘El sachet de leche de $1.600 pasó a $1.800, son $200. Bueno'. Pero, más $3.000 de aumento en el combustible, más $4.000 nuevos de la luz, $5.000 más del gas, $6.000 más de las expensas... Estamos hablando del mismo bolsillo", comentó.
Y sumó que, como "los sueldos no subieron en ese nivel, la ecuación" de los consumidores "no cierra".
Una recorrida de cronica.com.ar este viernes por supermercados de la Ciudad de Buenos Aires comprobó los altos precios de los productos lácteos. Detectó que el pote de queso crema por 500 gramos se expendía a $8.300, el litro de leche chocolatada superaba los $7.000, un yogur bebible de 190 gramos se comercializaba a $3.000 y otro firme por la misma cantidad se vendía a $2.400.
"Un cremoso de primera marca está $9.000 el kilo; un sardo, más o menos lo mismo; y un reggianito está cerca de los $20.000", precisó Mellad en relación a quesos de buena calidad.
Límite a los proveedores
La Confederación General Almacenera (CGA), que agrupa a comercios del sector de todo el país y vicepreside Savore, emitió un comunicado el miércoles último en el que expresó "malestar" con los "los formadores de precios, ya sean fabricantes o distribuidores, por los pretendidos aumentos en los productos y, en especial, alimentos de la Canasta Básica".
La entidad advirtió que "no se justifican por el aumento del combustible, ya que éste no incide en gran porcentaje del costo del producto", al citar uno de los argumentos de los proveedores.
Además, instó a los almaceneros a que "no convaliden nuevas listas de precios aumentados con exageración o abusivos". Y sugirió: "Si es necesario, recomendamos sustituir productos por otras marcas; sobre todo marcas pymes regionales que respeten la situación que atraviesa la economía del país y sean más sensibles al bolsillo de los argentinos".
Los almaceneros tienen proveedores directos, además de mayoristas y distribuidores. "Es una jugada macabra de las empresas, porque a mí no me vengan con que aumentó el combustible. Sí, es verdad, la mercadería viene sobre ruedas, pero cuánto incide el transporte sobre el precio final", dijo Savore este viernes en contacto con crónica.com.ar.
Y completó: "Sí, hay un porcentaje, pero es ínfimo. Entonces, me parece que hay una piolada importante".
Por Juan Bernardo Domínguez/X/@juanbjd.

