Un destino entre viñedos y montaña que parece salido de una postal europea
Un entorno protegido sorprende por sus caminos de altura, biodiversidad y vistas imponentes que invitan a desconectar y explorar la naturaleza en estado puro.
En el corazón de Mendoza hay destinos que combinan naturaleza, tradición y experiencias únicas, ideales para una escapada distinta. Lugares donde el paisaje y la cultura se mezclan.
Entre viñedos, montañas y caminos escénicos, esta región invita a bajar el ritmo, disfrutar del entorno y descubrir uno de los rincones más atractivos del oeste argentino.
Degustaciones, trekking y cabalgatas: propuestas para disfrutar la naturaleza y la cultura local.
El lugar perfecto para combinar naturaleza, vino y tranquilidad
Ubicado en el Valle de Uco, en la provincia de Mendoza, Tunuyán es un destino que combina tradición vitivinícola, paisajes de montaña y una fuerte identidad regional.
Se trata de una localidad clave dentro de una de las zonas más reconocidas del país por la producción de vinos de alta calidad y la amplia oferta de actividades.
Se encuentra a unos 80 kilómetros de la ciudad capital y se puede acceder principalmente por la Ruta Nacional 40 y la Ruta Provincial 92. El trayecto es sencillo y ofrece vistas panorámicas que anticipan la belleza del destino.
En sus alrededores se destacan otros puntos turísticos como Tupungato, San Carlos y diversas bodegas del Valle de Uco, además de espacios naturales como la Reserva Natural Villavicencio, que atrae a visitantes por su riqueza paisajística.
La geografía es uno de sus mayores atractivos: la cercanía con la Cordillera de los Andes, los extensos viñedos y los ríos de deshielo crean un escenario diverso y cambiante a lo largo del año.
Además, durante el invierno, la cercanía con zonas de montaña permite disfrutar de paisajes nevados, mientras que en verano los ríos y espacios verdes se vuelven ideales para descansar.
El turismo del vino es protagonista, con bodegas abiertas al público que ofrecen degustaciones, recorridos guiados y experiencias gastronómicas en entornos privilegiados.
En este contexto, la comida es un punto fuerte. Con propuestas que combinan productos locales, carnes y vinos de alta gama en restaurantes con vistas a la cordillera.
Por otro lado, las actividades al aire libre también tienen un lugar destacado, con opciones como trekking, cabalgatas y paseos en bicicleta por caminos rurales rodeados de naturaleza.

